Andrés Felipe Árias, ex Ministro de Agricultura, deberá responder por el escándalo desatado ante la supuesta asignación irregular de subsidios de ese programa gubermanental a familias acaudaladas o con influencia política
El polémico programa AIS fue diseñado para que el sector agrícola se preparara frente a los retos de un eventual tratado de libre comercio con los Estados Unidos.
Crece lío diplomático entre Colombia y la OEA
En manos del nuevo ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, quedó la ‘papa caliente’ en la que se ha convertido el escándalo de Agro Ingreso Seguro para las relaciones con la OEA.
Como lo informó EL TIEMPO hace dos semanas, la discusión entre el Ministerio de Agricultura y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (Iica) -que depende de la OEA- ha subido de tono, luego de que la anterior administración de esa cartera, en cabeza de Andrés Fernández, lo responsabilizó por no detectar a quienes parcelaron predios para conseguir más subsidios.
Lo que no se conocía es que el gobierno colombiano pidió que se levantara la inmunidad diplomática de las cabezas de Iica para que fueran citadas en la investigación -práctica inusual en la diplomacia- y que, en respuesta, ese organismo contempla reducir su oficina -de más de 100 personas-, si Colombia insiste en aplicar sanciones.
Ya hay una multa de siete millones de dólares, de una póliza de cumplimiento.
La OEA ya se negó a levantar las inmunidades, alegando que el Iica colabora en la investigación y que, si esta arroja responsabilidades, tomarían decisiones: «La inmunidad es condición sine qua non para nuestra presencia en los países miembros (…) y expondría al instituto a denuncias temerarias», dicen.
Pero el Ministerio insiste en que el Iica falló al no detectar las trampas. Y el Iica responde que ejecutó reglas diseñadas por el Minagricultura: «Responsabilizarnos por eventuales inconsistencias en los términos de referencia no es aceptable (…) la responsabilidad corresponde exclusivamente al Ministerio».
La OEA y las embajadas de EE. UU., México y Canadá en Bogotá (que aportan la mayor parte del presupuesto del Iica) buscan un acercamiento para evitar lo que podría ser «un daño patrimonial» al Iica, pues la multa que ya se impuso equivale a la cuarta parte de su presupuesto anual.
El Iica le ha dado tal trascendencia al asunto que trajo a Bogotá, como nuevo representante, a su subdirector general, Christopher Hansen.
Un punto clave en la investigación es un informe de la firma Econometría que advirtió, hace tres, años el riesgo de que se usaran los vacíos de la convocatoria para obtener más de un subsidio. Iica sostiene que, en el 2008, el director de Agro Ingreso Seguro, Juan Camilo Salazar, recibió el informe pero no hizo ajustes. Y el Ministerio dice que la alerta no se refería exactamente al problema y que sí se adoptaron correctivos.
TOMADO: EL TIEMPO.COM
