El presidente Chávez celebró de nuevo, en sus tradicionales líneas, la recomposición de las relaciones diplomáticas entre Caracas y Bogotá y destacó el trabajo del secretario general de la Unasur, Néstor Kirchner, para alcanzar el objetivo primordial, que es el desarrollo de los pueblos hermanos.
Al referirse al reciente restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Colombia, El presidente venezolano, Hugo Chávez, afirmó en su columna semanal «Las líneas de Chávez» que se impuso el diálogo directo y transparente a pesar de la oposición a ambos lados de la frontera, destacó el cariño que recibió del pueblo colombiano en las calles y aseguró que llegó la hora de Unasur.
El martes 10 de agosto el presidente Chávez viajó a Santa Marta, Colombia, para encontrarse con el nuevo mandatario de esa nación, Juan Manuel Santos, para conversar sobre la situación de las relaciones entre ambos países.
Ambos presidentes buscaban el restablecimiento de las relaciones. «Viajamos a Santa Marta a una cita histórica», escribió Chávez.
«Y en ese lugar sagrado que es la Quinta San Pedro Alejandrino, Colombia y Venezuela volvieron a encontrarse en Bolívar, alcanzando juntas el imprescindible punto de partida para el pleno y efectivo relanzamiento de nuestra relación como pueblos hermanos, hermanados por la historia, que se necesitan el uno al otro.
Se impuso el camino del diálogo directo y transparente, y en tres horas se logró el restablecimiento de nuestras relaciones diplomáticas. Quedó demostrada nuestra capacidad para ponernos de acuerdo, más allá de nuestras diferencias, si hay la voluntad política para hacerlo», escribió Chávvez.
Y en un diálogo dirigido a su lector, esbozó: «Quiero decirte, compatriota que me lees, que volví a sentir a la Colombia profunda en el camino desde el aeropuerto a San Pedro Alejandrino: volví a sentirla en las innumerables manifestaciones de cariño de tantos hombres y mujeres.
La pasión y el afecto desbordante del pueblo colombiano preludiaron, con su belleza y su verdad, el tenor del encuentro. Y así fue: con el pensamiento calmo y el verbo pleno de franqueza, la reunión con el presidente Juan Manuel Santos dio sus frutos, aunque muchos de lado y lado de la frontera, hubiesen querido que fracasara.
Nuestros dos gobiernos decidieron pasar la página. Pero no la pasamos de cualquier manera, así lo creo, porque nos guía el propósito superior de retomar el sendero de la paz y del entendimiento.
Necesario es destacar que la cita de Santa Marta fue claro anuncio de que llegó la hora de la Unasur: no es poca cosa haber conjurado la posibilidad cierta de una guerra fratricida. En especial, su secretario general, el compañero Néstor Kirchner, merece toda nuestra gratitud y nuestro reconocimiento por su paciente, tesonero y eficaz ejercicio de mediación».
(AVN)
