Acusaciones contra Venezuela son una cortina de humo para ocultar crímenes uribistas

Caracas, 16 Jul. AVN .- El gobierno de Estados Unidos, a través de su Embajada en Colombia, utiliza como escudo al gobierno de Álvaro Uribe para arremeter nuevamente contra Venezuela -con acusaciones sobre supuestos nexos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc)- para crear una cortina de humo que oculte los perversos crímenes de la administración uribista durante las postrímerias de su mandato.

Así lo denunció el vicepresidente del Grupo Venezolano del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), diputado Carolus Wimmer, en referencia a las acusaciones del ministro de Defensa colombiano, Gabriel Silva, sobre la supuesta presencia de elementos de las Farc en territorio venezolano.

“Curiosamente estas declaraciones se producen justamente cuando el Gobierno Bolivariano y el recién electo presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, hacen un esfuerzo por normalizar las relaciones diplomáticas y comerciales entres ambos países”, sostuvo.

Wimmer recordó que el presidente Hugo Chávez y Santos buscan un mecanismo para eliminar y superar las diferencias y asperezas que surgieron durante los mandatos de Álvaro Uribe.

“Santos invitó a Chávez a su toma de posesión en agosto, y el Jefe de Estado venezolano señaló este miércoles que evaluaba la posibilidad de asistir, siendo la única limitación su seguridad e integridad física en suelo colombiano”, precisó.

El también secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Venezuela agregó que ese mismo día el Presidente venezolano ordenó a su canciller, Nicolás Maduro, reunirse con su futura homóloga colombiana, María Ángela Holguín, para evitar que el Gobierno de Uribe pudiera boicotear aún más las relaciones bilaterales.

“Los señalamientos se dan en medio de un gran escándalo en Colombia, por denuncias contra el Gobierno de Uribe en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Organización de Estados Americanos (OEA), en torno al asesinato de siete dirigentes de izquierda, militantes del Polo Democrático Alternativo durante los últimos tres meses, incluidos campesinos, periodistas y sindicalistas”, detalló.

En ese sentido, aseveró que el Gobierno de Uribe quiere desviar la atención de estos crímenes y crear una cortina de humo, y para ello se vale de estas nuevas acusaciones contra Venezuela, con la autorización de la Embajada estadounidense en Bogotá.

“Washington y Uribe quieren entorpecer la intención de Santos de comenzar con buen pie su mandato y lograr acuerdos iniciales con Venezuela, con el apoyo de un sector de la oligarquía colombiana que quiere mantener estancadas las relaciones”, precisó.

Por último, Wimmer resaltó que la presencia de millones de colombianos en Venezuela no se debe al entrenamiento de guerrilleros, sino que es producto de los desplazamientos que genera el conflicto interno colombiano, entre fuerzas beligerantes, ejército y paramilitares.