Caracas, 22 Ago. AVN .- El director del diario Últimas Noticias, Eleazar Díaz Rangel, opinó que los medios venezolanos “no hacen nada por contribuir a lograr la distensión” en las relaciones con Colombia ni por apoyar las decisiones adoptadas por los presidentes Hugo Chávez y Juan Manuel Santos en su reunión en Santa Marta, con miras a lograr el restablecimiento de los vínculos diplomáticos.
Entrevistado en el programa José Vicente Hoy que conduce José Vicente Rangel, transmitido este domingo por la televisora privada Televén, Díaz Rangel indicó que mientras los medios neogranadinos han estado de parte de la política de Santos y apoyando los acuerdos de Santa Marta, en nuestro país el cuadro es distinto.
“Antes, cuando había conflictividad, muchos medios venezolanos coincidían con la parte colombiana en las denuncias contra el Gobierno de Chávez. Pareciera que uno de los afectados con las soluciones de Santa Marta ha sido el sector uribista en Colombia y en Venezuela, entre ellos los medios que tenían posiciones coincidentes con las del (ex mandatario neogranadino) Álvaro Uribe”, expresó.
Apuntó que en el caso de Últimas Noticias, “nosotros hemos hecho todo el esfuerzo para propiciar lo que conduzca a la solución del problema y a mantener las soluciones que surgieron en Santa Marta”.
Agregó que pensando en el país y en su población, “lo mejor es que haya paz y las mejores relaciones. En esa línea estamos inscritos”.
Sobre los acuerdos entre Chávez y Santos con el fin de restablecer las relaciones, rotas por Venezuela tras la acusación sin pruebas del ex mandatario Uribe sobre supuesta presencia de irregulares neogranadinos en territorio nacional, Díaz Rangel destacó que se puso de manifiesto que las soluciones al conflicto fueron muy bien pensadas por ambos gobernantes.
Estimó que la búsqueda de relaciones armoniosas, especialmente a propósito de que en 2011 se cumple el bicentenario de la declaración de la independencia nacional y se instala en el país la reunión formativa de la organización latinoamericana y del Caribe, impulsó en gran medida la actuación del presidente Chávez para superar el conflicto bilateral prontamente.
“Cualquier sombra en la política exterior de Venezuela o tensas relaciones con Colombia sería una sombra que afectaría ese proceso de discusión”, comentó.
Consideró que el papel que jugará el país en esa tarea movió a Chávez a despejar el mapa para que sea en el mejor ambiente de la región donde se dé esa reunión.
También opinó que en Santa Marta se dieron pasos en la búsqueda de resolver el conflicto interno colombiano y la búsqueda de la paz, aunque no se vean sus efectos en ese sentido de manera tan inmediata.
Reiteró que Venezuela es la principal nación afectada por la guerra en el vecino país.
A juicio de Díaz Rangel, la comisión bilateral que abordará el tema de la seguridad fronteriza es la más compleja de todos. “Creo que lleva consigo la necesidad de una mayor aproximación de Bogotá con las fuerzas insurgentes”, señaló.
Por otro lado, estimó que Uribe será un factor que tratará de perturbar el proceso de normalización de las relaciones, dado su odio contra Venezuela y Chávez.
Estimó que las acusaciones contra el Presidente que interpuso el ex mandatario ante la Corte Penal Internacional se debilitarán hasta desaparecer, dado que el poder político en Bogotá ha dado muestras de no tener interés en mantener esas denuncias.
Ratificó el importante papel de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) en este episodio de negociaciones, en medio, además, de la ausencia absoluta de la Organización de Estados Americanos (OEA) en el tema.
Apuntó que Unasur está desplazando a la OEA en la región.
Díaz Rangel calificó como inédito el proceso de restablecimiento de relaciones, así como lleno de sorpresas, por cuanto “era razonable suponer que Santos hubiese tenido la política de continuidad de Uribe”, pero pronto comenzó a desmarcarse de esa estrategia.
Señaló que es evidente que parte de la clase política y del sector empresarial neogranadino presionaron a Santos hasta que éste concluyó que para resolver la crisis económica en su país debía negociar diplomáticamente con Chávez.
“No creo que hubo un convenimiento de la clase política sino un hombre pragmático como Santos, atendiendo en primer lugar el factor económico, tuvo que hacer un viraje hasta separarse de Uribe”, agregó.