Al estilo ‘para’, buscan hegemonía y rentas y amenazan incluso a policías. En Putumayo, Cundinamarca, Nariño y Antioquia circulan panfletos para intimidar a la población.
Desde hace algunos meses quedó prohibido que mototaxistas transiten entre los municipios de Tarazá, Cáceres y Puerto Valdivia (Antioquia).
La orden fue impartida, a través de un panfleto, por una facción de la banda criminal de las ‘Águilas Negras’, que se autodenomina AGP y que acusa a un puñado de estos transportadores de estar al servicio de la banda ‘los Paisas’.
En Yarumal, los amenazados tienen nombre propio y 24 horas para salir del pueblo.
«Adriana, la enfermera; ‘Chucho’, el del taller de mecánica ‘la Y’; los dueños de Rodafrenos; Enrique Jaraba…»
Y en Caucasia, ‘los Rastrojos’ prohibieron las fiestas y ‘los Paisas’ impartieron toque de queda y amenazaron a viciosos y a prostitutas.
«Padres de familia, no permitan que sus hijos anden en la calle después de las 10 p.m. No respondemos si caen inocentes».
Estos ultimátum -que coinciden con los que se investigan en Puerto Asís- están consignados en un expediente que investigadores de la Fiscalía alimentan para demostrar cómo las bandas criminales están pasando a una segunda fase: obtener, con amenazas, el control social de municipios clave para el narcotráfico.
Replicando a las Auc
Hay evidencia de este tipo de conductas en una decena de municipios de cuatro departamentos en donde ya se ha registrado el éxodo de pequeños grupos de pobladores, como en Arbeláez (Cundinamarca), Pasto (Nariño) y Puerto Asís (Putumayo).
«Es el mismo patrón que usaron las Auc en los 90 para consolidarse en las regiones: una ‘limpieza social’ para justificar su presencia en los cascos urbanos y capturar la economía», dice un investigador.
Y similar análisis hace el politólogo Mauricio Romero -de la Corporación Arco Iris- quien cree que con esos mecanismos se buscaría establecer hegemonías regionales claras entre bandas, y rentas adicionales, al mejor estilo ‘para’.
«La única diferencia que se observa ahora es que las Auc pretendían, inicialmente, cerrar la influencia subversiva en algunas regiones y aquí eso no se da», dice Romero.
El asunto ha llegado a tal nivel, que uno de los panfletos señala como objetivo a un oficial de la Policía de Caucasia, a quien acusan de aparecer en nóminas del otro bando.
Y aunque en la Alcaldía de Tarazá dicen desconocer la circulación de panfletos, la Personería del pueblo confirma la presencia de bandas y el hecho de que está prohibido que sus pobladores vayan a Cáceres, su pueblo vecino.
Por ahora, en Putumayo ya hay cuatro capturas y se intenta establecer qué tanto hay de broma o de realidad en un episodio que ya deja tres jóvenes muertos y atemorizado a un pueblo entero.
Panfletos de hace dos semanas en Cundinamarca, Nariño y Bajo Cauca
El 13 de agosto circuló por Arbeláez (Cundinamarca) un panfleto con amenazas a 46 personas, entre ellas 10 menores.
La intimidación, firmada por Autodefensas Unidas de Colombia, bloque Sumapaz, decía que estas personas debían ser castigadas por «atracadoras y drogadictas» y que tenían 36 horas para salir del pueblo.
Además de este caso, la Defensoría del Pueblo tiene documentadas amenazas en Nariño, donde tres estudiantes de la Universidad de Pasto (miembros de consejos estudiantiles) debieron salir de la ciudad, ante las amenazas de ‘las Águilas Negras’.
En el Bajo Cauca (norte de Antioquia) la angustia es por cuenta de cuatro panfletos que aparecieron en las últimas dos semanas, intimidando a la población. El que aparece firmado por ‘los Rastrojos’, prohíbe fiestas y estar en la calle; y el de ‘los Paisas’, amenaza a viciosos y a prostitutas.
Otro, sin firma, se dirige a comerciantes de la ‘zona rosa’ y anuncian cobro de ‘vacunas’ para «financiar los costos de la guerra» y el último denuncia una supuesta corrupción en la Alcaldía dando nombres.
El jefe del Distrito Especial de Policía del Bajo Cauca, coronel Luis Herrera, dijo que sólo conoce uno de los panfletos de Cáceres, pero destacó que en la región disminuyó en 50 el número de homicidios, con respecto al mismo lapso del 2009.
En Putumayo aparece nuevo listado
Puerto Asís, Putumayo, amaneció con un nuevo motivo de incertidumbre, tras la aparición de un tercer listado con nombres de 31 adolescentes mujeres a las que se insta a «desalojar» la población «antes de tres días», so pena de sufrir el mismo trato que dos jóvenes asesinados el pasado 15 de agosto.
Así lo confirmó el personero, Carlos Vargas, quien invocó la solidaridad estatal y citó hoy a un nuevo encuentro con padres de los menores mencionados en la siniestra lista.
Además, pidió que «mientras se adelanta la investigación, se reciba ayuda para sacar a la gente, porque la Alcaldía no tiene recursos».
Según versión de las autoridades, el domingo 15 de agosto asesinaron a Diego Ferney Jaramillo, de 16 años, y a Eibart Ruiz Muñoz, de 17, cuando iban en una moto entre Puerto Caicedo y Puerto Asís.
Al día siguiente, a través de Facebook, estudiantes de varias instituciones recibieron un primer listado con nombres de 9 jóvenes, encabezado por Jaramillo y Ruiz.
A este listado se sumó otro con nombres de 69 adolescentes. «El ambiente está tan pesado que llevó a que la gente vendiera o empeñara sus cosas para llevarse a los jóvenes. A mi hijo lo veo tranquilo, él me dice que no tiene miedo porque no ha hecho nada», dice el padre de uno de los amenazados quien pidió omitir su nombre.
Y agregó que «no se descarta que se trate de amenazas entre compañeros, pues varios aparecen con apodos que sólo conocen ellos». En igual sentido se pronunció Andrés Verdugo, secretario de Gobierno municipal. Pero la gente se pregunta si es una broma por qué ya hay tres muertos.
Jesús Bernal, periodista de RCN radio en Puerto Asís, dice que se cree que 25 muchachos ya se fueron: «La mayoría son estudiantes sanos, con familias reconocidas», dice.
Por ahora, ya llegó una comisión de expertos en delitos informáticos, que rastrean las amenazas. Y luego de un consejo de seguridad el domingo, se ofrecieron $ 15 millones de recompensa a quien dé información sobre estos hechos.
El general José León Riaño, director de Seguridad Ciudadana de la Policía, dijo que ya hay cuatro capturas y pidió calma, asegurando que muchos de los que allí figuran ya no residen en Puerto Asís.