EL PAPEL DE LOS ARTISTAS EN LA TRANSFORMACIÓN DE NUESTRA AMÉRICA Y LA NUEVA COLOMBIA

Por: Alvaro Vásquez Morrón (Director Teatro y Títeres “El Mundo al Revés”, Barranquilla- Colombia)


El arte y la cultura son fundamentales para el desarrollo del hombre y la mujer, a través de los años, su evolución ha ido de la mano con la historia que la humanidad ha construido en los siglos de existencia de la especie humana. Sabemos de los primeros vestigios artísticos, desde los mismos inicios de la humanidad en las llamadas pinturas rupestres, talladas en las cuevas donde habitaron nuestros primitivos antepasados, hace miles y miles de años.


El arte y la cultura son fundamentales para el desarrollo del hombre y la mujer, a través de los años, su evolución ha ido de la mano con la historia que la humanidad ha construido en los siglos de existencia de la especie humana. Sabemos de los primeros vestigios artísticos, desde los mismos inicios de la humanidad en las llamadas pinturas rupestres, talladas en las cuevas donde habitaron nuestros primitivos antepasados, hace miles y miles de años.

El hombre y la mujer no solo son seres sociales y políticos por naturaleza: “somos seres artísticos”; el arte ha sido prioritario a través de los milenios, su valor sobrepasa los límites de su creación o de sus propios creadores; por ejemplo: Las construcciones de nuestros antepasados en estas tierras americanas, adquieren una dimensión estética, política y religiosa, para todos los que descendimos de estos maravillosos pueblos.

Hoy es fundamental y simboliza entre otras cosas, la posibilidad de imaginar que a pesar de todos los problemas a los que nos enfrentamos en el mundo, aun mantendremos en pie la convicción de que el hombre y la mujer son, serán y fueron capaces de construir civilizaciones tan estupendas como la Inca, la Maya o la Azteca. Al buscar en otras disciplinas como el teatro, la literatura, la pintura, la danza o el cine, nos sobrarían los ejemplos para justificar el ¿porque es fundamental el arte en el mundo de hoy? Sin embargo, veamos dos ejemplos más:

• ¿Que reacción tenemos hoy al ver la película EL MAGO DE OZ de Víctor Fleming? La respuesta evidente es: ternura. Nos sensibilizamos tanto que lloramos, reímos y sufrimos al ver a la pequeña Dorothy Gale avanzar en medio de las dificultades de ciudad esmeralda. Sorprende que una película de 1939, pueda hacer tanto…

• ¿Que reacción tenemos hoy al leer El General en su Laberinto? La respuesta evidente es: tristeza, desolación. Nos entristecemos tanto que no soportamos ver morir al libertador: ¡Porque tenía que morir! Porque fue traicionado…porque lo abandonaron los colombianos… Sorprende que una novela publicada hace más de 20 años, pueda hacer tanto… A pesar del tiempo el arte siempre nos sensibilizará y permitirá acercarnos a nuestra condición de humanos, aunque los medios de comunicación o el comercio salvaje se impongan e insistan en convertirnos en simples autómatas, zombis o robots que vaguen por el mundo, sin sentido de lo que somos o de lo que fuimos.

Transformando el arte en otro elemento más de consumo. Si bien el arte es capaz de sensibilizar y transformar, debemos tener en cuenta que no todo lo que se presenta a nuestros ojos es artístico. ¿Como debe ser un verdadero espectáculo artístico? Debe ser todo un conjunto de sensaciones y situaciones bien logradas, con estética, buenos argumentos, tiempos y ritmos adecuados, así se logrará satisfacer al público sin mercantilizarse, esto significa que la obra de arte por buscar encantar al público, no debe sujetarse a lo que el mercado cree que son los gustos del público, de hacerlo perdería el concepto de obra de arte. Walter Benjamín analiza magistralmente esta situación en su ensayo “La Obra de Arte en la Época de su Productibilidad Técnica” , Benjamín explica el concepto de lo que denomina “el aura del arte” y cree que en el mundo del capitalismo y el mercado, eso es lo que está en cuestión con el agitado proceso de reproducción en escala del arte. Al artista vincularse a ese proceso pierde su capacidad de creador (en el proceso creativo se esconde todo un ritual de situaciones místicas, rituales y artesanales que envuelven al artista en una especie de aura que le da a sus creaciones esa maravilla, única y perdurable a través de los años), es precisamente el aura la que se pierde cuando el arte reproduce su arte como si fuera un zapato o un pan, también se presenta esta situación cuando el artista solo crea pensando en los intereses del público.

El aura del arte es su autenticidad, según Benjamín “la autenticidad de una cosa está constituida por lo que aquella contiene de originariamente transmisible, desde su duración material hasta su poder de testimonio histórico” , a esto nos referíamos cuando mencionamos el tema de un espectáculo bien concebido, que debe conservar además de los elementos mencionados, otro más indispensable: su aura, su autenticidad, si contiene esto de seguro gustará al público sin necesidad de someter el trabajo del artista a las exigencias del mercado.

¿Pero? ¿El arte también cumple un papel educador? Existen muchos ejemplos: – Durante y después de la Segunda Guerra Mundial fueron los artistas (cineastas, pintores y escritores europeos), quienes pusieron los ojos del mundo en las barbaries del fascismo. – En las escuelas del departamento de Bolívar a través del canto de ritmos y expresiones musicales autóctonas como la champeta, los niños y las niñas han descubierto el valor de las matemáticas. – Antes del golpe de estado que dio al traste con el gobierno socialista de Salvador Allende en Chile, los chilenos desarrollaron algo denominado “trenes de la cultura” en la cual llevaban a poetas, músicos, teatreros, etc. A pueblos y ciudades alejadas de Santiago, no como propaganda política, sino como proceso de rescate de la identidad musical y cultural del pueblo chileno.

Si el arte logra conmover, unificar, brindar esperanzas, movilizar, etc. También puede generar espacios de convivencia y mejorar la educación entre todos los miembros de una comunidad, en este orden de ideas, el arte es una herramienta de trabajo clave para cualquier tipo de proyecto de convivencia o de educación, que se desee aplicar a la comunidad. Uno de los momentos mas cruciales de la vida es la infancia y la juventud, quizá de esta época los mejores recuerdos que tengamos los adultos sean aquellos relacionados con la edad escolar, en esos años disfrutábamos a plenitud el descubrimiento diario de aspectos cruciales de la vida desde el alfabeto, hasta las tablas de multiplicar, la relación entre la vida y la muerte o los colores de las banderas de los países latinoamericanos.

La escuela debe ser un motivo de unidad y sana convivencia y no un “campo de batalla”, decía Estanislao Zuleta, el arte es una de las posibilidades que tenemos de brindar unidad en medio de las desigualdades, de generar verdaderos espacios de convivencia y encuentro entre todos. En los últimos años ese espacio recordado para toda la vida “la infancia y la adolescencia”, se ha convertido en un hervidero de contradicciones, sin sabores y una replica fehaciente de lo deslindado que estamos los seres humanos, los unos de los otros, hasta el punto de convertirnos en maquinas incapaces de mirar o sentir; no conocemos el significado de las palabras: perdón, reconciliación, unidad, igualdad, fraternidad y libertad. Y mucho menos nuestros niños o niñas:

“El niño de hoy en día, niño virtual, el niño de hoy en día, se porta mal, mucha información, el niño de hoy en día, mucha televisión, el niño de hoy en día, le hace falta más razón, poca educación, demasiada diversión… Al niño de hoy en día, hay que hacerlo nuestro pana, para que le de ejemplo al niño del mañana”, dice una canción del grupo venezolano Dame Pamatala.

“Los niños y las niñas de hoy no son como los de antes”, le escucho decir a una abuelita que conozco, esa frase tan común y corriente es falsa y cierta. Sin embargo nuestros niños y niñas no distan mucho de los niños conservadores y bien vestiditos de los años cincuenta, inocentes de puertas afuera, pero envueltos en una sociedad y familias llenas de autoritarismo, violaciones y hermanos “bastardos”. Esos niños son hoy nuestros abuelos (muchos de ellos han elegido y mantenido el status quo de este país, la mayoría ve en Uribe al mártir de la Colombia que se necesitaba para darle orden al país de locos que trajo consigo el ultimo cuarto de siglo).

Precisamente el Estado y sus organismos de control y propaganda: la escuela, la iglesia y los medios de comunicación han cambiado la manera de controlar a esta nueva sociedad colombiana. Ya no existe el concordato, la iglesia a perdido peso social en los colombianos, pero existe internet, la basura de Hollywood (no todo lo que se produce hay, es malo, aclaro), los juegos de videos, el centro comercial, la escuela boba y la Universidad “Reformada por la Revolución Educativa” que la sostiene.

El mismo Benjamin en otro texto dice que solo una transformación al sistema educativo podría arrojar verdaderos cambios en nuestros jóvenes y niños, pero si este no va acompañado de un cambio en la sociedad y la manera como se desarrolla esta, estará destinado al fracaso, por lo tanto hay que transformar a la sociedad y para poder lograr eso ¡hay que hacer la revolución!

Vivimos en medio de obstáculos entre nosotros mismos y nos mostramos reacios a brindarle al otro la posibilidad de ser entendido en su propia individualidad; el colegio es una muestra de esa situación, nuestros niños y jóvenes cada vez son más egoístas, vengativos, reacios al diálogo y cada vez responden con mayor desinterés a cualquier actividad grupal. Tal vez estas situaciones sean mas evidentes en América Latina y en especial en países como Colombia, donde vivimos una guerra larga, con altos resultados de fragmentación y disolución social; de ahí que la propuesta que nuestro grupo Teatro y Títeres “El Mundo al Revés” para uno de los departamentos mas jóvenes del país, sea la posibilidad de brindarle a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de algunos barrios populares de Barranquilla, la opción de unirse con el otro y comprometerse con su pueblo o comunidad para forjar un cambio en nuestra manera de actuar y convivir. Para continuar la revolución cultural, para no renunciar a la utopía, para seguir soñando que este mierdero puede cambiar.

Nuestra propuesta quiere ser alternativa en medio de la basura propagandista del Estado y su mafia. ¿Qué hacemos?

Como grupo de teatro hacemos un ejercicio al estilo de Robín Hood, es decir “le robamos a los ricos para darle a los pobres”, nuestro grupo no se sostiene con aportes privados o gubernamentales, aunque en ocasiones hemos pactado con Instituciones Públicas y Privadas. Cada vez que hacemos una función para alguna Institución privada, salimos a realizar dos o tres presentaciones gratuitas en el sur de la ciudad.

En Barranquilla una emisora denominó a los barrios del sur de la ciudad “El Planeta Sur”, definiendo un estilo de música y de habla específico a los habitantes de este sector de la ciudad. Nuestra gira por barrios pobres siempre será nuestra cabalgata por el Planeta Sur ¡Porque el sur también existe! Dice un maravilloso poema: El sur también existe Con su ritual de acero, Sus grandes chimeneas, Sus sabios clandestinos, Su canto de sirena, Sus cielos de neón, Sus ventas navideñas, Su culto de Dios padre Y de las charreteras, Con sus llaves del reino, El Norte es el que ordena. Pero aquí abajo, abajo, El hambre disponible, Recurre al fruto amargo, De lo que otros deciden, Mientras el tiempo pasa Y pasan los desfiles Y se hacen otras cosas, Que el Norte no prohíbe. Con su esperanza dura, El Sur, El Sur también existe. Con sus predicadores, Sus gases que envenenan, Su Escuela de Chicago, Sus dueños de la tierra, Con su trapos de lujo y su pobre osamenta Sus defensas gastadas Sus gastos de defensa, Con su gesta invasora, El Norte es que ordena, Pero aquí abajo, abajo, Cada uno en su escondite Con su ritual de acero, Sus grandes chimeneas, Sus sabios clandestinos, Su canto de sirena Sus cielos de neón, Sus ventas navideñas, Sus culto de Dios padre y de las carreteras El norte es que ordena, Pero aquí abajo, abajo, El sur también existe. Mario Benedetti .

Mario Benedetti murió recientemente, con su partida demostró que morir de viejo era otra manera de vencer al fascismo. Él que siempre fue perseguido y exiliado, ganó la batalla, al igual que a Manuel Marulanda Vélez ¡Nunca lo mataron! ¡Murió de viejo luchador! Nuestra propuesta es crear la “Red Nacional de Artistas Bolivarianos”, que agrupe a todos los artistas y actores culturales que estén dispuestos a dar su arte para la construcción de la Nueva Colombia, los lazos nacionales nos permitirán encontrarnos, vincularnos a redes sociales y escritas que divulgan nuestro trabajo para que todas las regiones conozcan lo que se hace por el cambio político y social de nuestro país. Convocaremos a la primera caravana de artistas bolivarianos por la Nueva Colombia, la cual se desplazará por ciudades, pueblos y veredas llevando el arte comprometido a todos los sectores que podamos. Para este recorrido proponemos un año completo de ires y venires, sobreviviendo a partir de aportes voluntarios en cada región a la que se llegue. Como esta es una meta a cumplir proponemos que se haga la caravana en el 2012, para tomar el 2011 como el año de la integración y el reconocimiento de los artistas bolivarianos por la Nueva Colombia.