Caracas, 07 Sep. AVN .- Las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) de oposición Ojo Electoral y Súmate han reconocido que el secreto del voto está garantizado, pero paradójicamente insisten en desacreditar al Consejo Nacional Electoral (CNE), al aducir que el máximo árbitro está sujeto a “una parcialidad política”.
Pese a reconocer el blindaje del sistema electoral venezolano, Ojo Electoral y Súmate han seguido la línea de sectores de la oposición que pretenden separarlo del ente rector de la materia.
Este martes, el integrante de Ojo Electoral Carlos Genatios acusó al CNE de “tener dos caras”, reportó la página web de Unión Radio.
Según Genatios, el órgano rector del Poder Electoral tiene una “cara técnica, muy positiva” que resguarda el derecho al voto y permite la participación de los partidos y las ONG, “pero también tiene una cara débil y complaciente» en lo que se refiere a la garantía de equilibrio en la campaña electoral.
No obstante, el Poder Electoral, en la voz de la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, fue enfático el pasado jueves al ratificar que el ente “no se presta ni se prestará para que parcialidades políticas interfieran en las decisiones de este órgano rector del Poder Electoral».
Lucena indicó que «desde el CNE se han realizado todos los esfuerzos para que los últimos ocho procesos electorales, y este noveno, se realicen de forma armónica, sacando al árbitro de la arena política».
Por su parte, la organización Súmate emitió el pasado lunes un comunicado en el que aseguró que se «garantiza el secreto del voto, por lo que no hay intimidación que valga contra la decisión libre y soberana de los electores», debido a que la plataforma automatizada «máquinas de votación y captahuellas» han superado las revisiones técnicas.
No obstante, en el mismo texto Súmate dejó claro que no confía en el CNE y aseguró que el máximo organismo electoral «manifiesta una parcialidad política, que es incapaz de detener el ventajismo e intimidación del oficialismo en el despliegue de recursos públicos para la campaña a favor de los candidatos de ese partido político».
Las acusaciones de Súmate contra el CNE no son nuevas. En 2005, la ONG fundada por la actual candidata de la oposición a la Asamblea Nacional (AN), María Corina Machado, promovió el retiro de la oposición de las elecciones parlamentarias bajo el supuesto de que el Poder Electoral “no era confiable”, una campaña que ya había desatado desde el año 2002.
Tras recibir un importante financiamiento de la Fundación Nacional para la Democracia de Estados Unidos (NED, por sus siglas en Inglés), Súmate apoyó el golpe de Estado contra el Presidente Hugo Chávez, en abril de 2002, cuando Machado firmó en nombre de esa organización el decreto dictatorial que derogó la constitución y disolvió los poderes del Estado.
Súmate también participó activamente en el sabotaje que ocasionó pérdidas al país por más de 15 mil millones de dólares, entre diciembre de 2002 y febrero de 2003, y estuvo a cargo del fraude de la recolección de firmas para un referendo consultivo, que se pretendió convertir en revocatorio.