Juan Vicente Gómez Juan Vicente Gómez es parte de la historia política de Venezuela, un militar andino que gobernó por 27 años y sobre el que se cuentan miles de anécdotas. Entre las cosas singulares de éste personaje vale la pena resaltar la similitud en su fecha de nacimiento y de muerte con la de nuestro Libertador Simón Bolívar. Un hombre déspota, cuya forma de pensar y de actuar como caudillo se ilustra en la breve reseña que quiero compartir hoy sobre “el poder de la idea”. Aquel dictador tenía sueños democráticos, se rodeaba siempre de los mejores talentos e intelectuales y lograba ponerlos a su servicio, estos le proponían al “benemérito” (como era llamado) sus propuestas para engalanar su dictadura con algún barniz de modernidad.
Se cuenta que un día uno de estos intelectuales convenció a Gómez para organizar un concurso literario a nivel nacional y premiarlo con un importante pago en metálico, de manera de presentar a Venezuela ante el mundo como un país que promocionaba el conocimiento y los saberes. Luego de algunas consultas Juan Vicente Gómez autorizó la realización de éste primer concurso literario en Venezuela. Algunos meses después se oficializó el concurso literario y fueron llamados a participar en él toda la intelectualidad de la época. Se designó a un jurado de notables escritores y pensadores y se escogió como tema para éste primer concurso literario el tema: “El poder de la idea” dado que la idea era como el carbón que se encendía con la imaginación del humano y de ella nacían las grandes maravillas de que ha sido capaz nuestra especie. Gómez aceptó de buen agrado el tema propuesto para este primer concurso.
De vez en vez Gómez preguntaba sobre el concurso y se le explicaba que se estaban recibiendo ya algunos trabajos. Una vez cerrado el tiempo pautado para recibir los trabajos, se dedicaron todos los miembros del jurado a leerlos y escoger el ganador. Se dice que una vez que el jurado tuvo su decisión sobre el premio a la mejor obra sobre “El poder de la idea” se designó a uno de ellos para que fuera a presentársela a Gómez antes de avisar oficialmente el resultado. De manera que éste funcionario volvió a Palacio con la obra ganadora entre sus manos. Palabras más, palabras menos, narran que en esos días Gómez andaba muy atareado en sus actividades políticas y militares, por lo que le respondió al letrado que le llevó la obra ganadora que le hiciera un breve resumen del trabajo ganador ya que él no iba a poder leerlo completo, De ésta manera escucha una breve sinopsis sobre el trabajo escogido y al final del relato con la cara llena de ira le repregunta al funcionario: ¿Cuántas veces me nombra este señor en su trabajo sobre “El poder de la idea? Y da un manotazo sobre su escritorio. Atemorizado, el interlocutor trata de explicarle a Gómez que el tema en cuestión es muy amplio y que no se refiere específicamente a nadie sino a la idea como generalidad y que no se relaciona con la política.
Para terminar este corto relato, les narraré la respuesta de aquel “Benemérito” Gómez indignado ante el resultado de aquel primer concurso literario. Luego de enterarse de que él no había sido citado ni nombrado en la obra ganadora le volvió a preguntar al organizador ¿cuánto era el monto a pagar al ganador del concurso? La suma era astronómica para la época. Ante la respuesta Gómez se levanta y exclama: muy bien, que se le notifique al autor que su obra sobre “el poder de la idea” ha sido la ganadora, pero que por decisión mía no se le pagará el premio, esto lo decido para que el autor tenga de aquí en adelante “Una idea del poder”.
rm

http://www.raek.nl/index.php?option=com_content&view=article&id=4227:lies-concerning-the-history-of-the-soviet-union&catid=371:wat-betekent-anticommunisme-vandaag&Itemid=375
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