El puñal de Jeffrey Goldberg

Por. Basem Tajeldine

@BasemTajeldine

La buena voluntad del anfitrión preocupado por los problemas que sumergen a la humanidad es intentada opacar con la vulgaridad de un invitado. La tergiversación y los falsos positivos son las armas con las que siempre ha intentado chantajear los enemigos de la verdad. El periodista Jeffrey Goldberg, de la revista The Atlantic, hizo de esas armas el puñal con el que intentó asesinar la entereza de su anfitrión, el Comandante Fidel.

No nos extrañó que Goldberg intentara apuñalar por la espalda al Comandante. Pues, no podríamos esperar algo distinto de un sionista convicto y confeso quien no ha tenido el menor escrúpulo, ni vergüenza, a la hora de defender de forma fanática e irracional a la entidad genocida Israel. Goldberg no es más que un infame think-tank del sionismo internacional; un destacado agente del lobby pro-israelí dedicado a justificar las acciones criminales del sionismo en el mundo.

Vale recordar que el Comandante Fidel, en su batalla por disuadir al imperialismo norteamericano de sus pretensiones belicistas contra la República Islámica de Irán, hace una invitación al periodista sionista Jeffrey Goldberg para discutir en Cuba sobre temas relacionados; particularmente por la posible iniciativa israelí de atacar a Irán para empujar la intervención norteamericana. Jeffrey, no dudó en aprovechar la oportunidad de entrevistar a Fidel para obtener un “boom” periodístico que sería hábilmente explotado por los reaccionarios en el mundo. Según Jeffrey, Fidel aseguró ante la pregunta si consideraba que el modelo cubano era algo digno de exportar: “El modelo cubano ya no funciona ni siquiera para nosotros”.

¿Qué buscaba el periodista con esa la falsedad que armó después de su encuentro con el Comandante? Crear la opinión que Fidel estaba arrepentido

¿Quién podría creer, o simplemente imaginarse, que el Comandante Fidel, después de haber entregado su vida a la causa de la revolución; después de las más de 333 Reflexiones referidas al asunto, las últimas 26 dedicadas al problema de la inminente peligro nuclear, sin contar sus libros, ahora se transformase en un capitalista y defensor del sionismo? Sólo los idiotas podrían creerlo.

Muy recientemente el Comandante replicó: «Me divierte ver cómo se ha tomado literalmente (…) Mi idea, como todo el mundo conoce, es que el sistema capitalista ya no sirve ni para Estados Unidos ni para el mundo”.