Caracas, 26 sep (PL) Venezuela despliega todos sus recursos para garantizar la seguridad y transparencia de las elecciones de hoy, en las que gobierno y oposición se disputan 165 escaños de la Asamblea Nacional y 12 en el Parlamento Latinoamericano.
Los ministerios de Defensa y del Interior movilizaron en los últimos días fuerzas para garantizar que los venezolanos puedan ejercer su derecho al voto en total normalidad, sin incidentes que empañen el proceso.
Unos 250 mil efectivos, entre ellos 30 mil milicianos, custodian desde el miércoles los 12 mil colegios instalados en todo el país, como parte del Plan República.
El jefe del operativo, Henry Rangel Silva, explicó que las misiones de las tropas son proteger los centros de votación, el material electoral y la integridad física de los miembros de mesa y votantes.
De acuerdo con el titular de Defensa, Carlos Mata Figueroa, están creadas las condiciones para neutralizar cualquier intento desestabilizador.
Mata indicó que pudieran llegar a cerrar la frontera si lo consideraban necesario para el normal desenvolvimiento de los comicios.
Por su parte, el titular del Interior, Tareck el Aissami, decretó la prohibición de portar armas de fuego o vender alcohol durante el fin se semana.
Además, todos los efectivos policiales del país están acuartelados, en espera de que pasen los comicios.
El Consejo Nacional Electoral, por su parte, dispuso también de 250 mil funcionarios para vigilar que no ocurran contratiempos con la maquinaria.
La sociedad contribuirá asimismo para que los comicios sean lo más transparente posible, pues las agrupaciones políticas acreditaron una cifra superior a los 300 mil testigos de mesa.
En opinión de la rectora del CNE, Tibisay Lucena, nunca antes los partidos en la liza tuvieron tantas facilidades para registrar a sus testigos y solucionar las dificultades.
Las organizaciones políticas, al igual que el poder comicial, invitaron, por demás, a observadores internacionales, a los cuales se les instruyó en la obligación de respetar la soberanía nacional y no interferir en el desarrollo del proceso.
De esa forma, las autoridades venezolanos dan garantías de que los 17,7 millones de electores empadronados puedan votar y regresar a sus casas seguros de que su decisión contará a favor del partido que respaldan.