Madrid, 29 sep (PL) El sindicalismo español cifró hoy en más del 70 por ciento la participación de los trabajadores en la primera huelga general contra las políticas económicas del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Comisiones Obreras (CC.OO.) y la Unión General de Trabajadores (UGT), los dos sindicatos mayoritarios de España, afirmaron que la adhesión al paro nacional supera holgadamente el 70 por ciento, es decir, más de 10 millones de trabajadores.
Teniendo en cuenta ese porcentaje de acatamiento a la medida de fuerza en sus primeras 10 horas, las dos asociaciones auguraron el éxito de la convocatoria, primera que afronta Zapatero, del Partido Socialista Obrero Español, en sus seis años de mandato.
El secretario de Acción Sindical de la UGT, Toni Ferrer, destacó el respaldo masivo de la clase obrera al 29-S, como bautizaron los gremios la paralización de actividades en todo el país ibérico.
Ferrer manifestó que los españoles han comprendido la necesidad de esta acción y que el Palacio de la Moncloa (sede del poder central) deberá rectificar su política.
Luego de denunciar «la brutalidad con la que está actuando la policía» en algunos lugares, el dirigente pidió al Ministerio del Interior y a sus delegados en las comunidades autónomas proteger el derecho del ejercicio a la huelga.
A través de su ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, el gobierno se abstuvo de valorar el seguimiento de la medida y adelantó no tener la intención de entrar en una «guerra de cifras» con las organizaciones sindicales.
No obstante, Corbacho ofreció un balance del cumplimiento de los servicios mínimos de transporte, el cual cifró en el 97 por ciento.
De acuerdo con el titular de la cartera laboral, las primeras horas del paro transcurrieron con normalidad y sin incidentes relevantes, salvo en algunas ciudades donde los servicios mínimos no fueron pactados.
Por su parte, el secretario de Organización y Comunicación de la UGT, José Cubillo, precisó que en sectores como la siderurgia, la energía o la limpieza, la participación ha sido «muy próxima al 100 por ciento», aunque faltan por computar los datos en la educación y el comercio.
La huelga general, séptima de la democracia española, arrancó la pasada medianoche con el bloqueo de los mercados mayoristas en las principales ciudades de esta nación, entre ellas Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia.
En concreto, los sindicatos rechazan la reforma laboral y los recortes del gasto público aplicados por Zapatero, a quien acusan de dar un giro a la derecha en su política económica para satisfacer a los mercados financieros.
Con un ejército de 4,6 millones de desempleados sobre sus espaldas, el doble de la UE, el ejecutivo socialista aprobó, dentro de su plan de austeridad para rebajar el déficit fiscal, reducir los salarios del sector público y congelar las pensiones para 2011.
Como parte de esa estrategia, repudiada por amplios sectores de la sociedad, pretende también extender la edad de jubilación obligatoria de 65 a 67 años.