Quito, 10 oct (PL) El vicepresidente ecuatoriano, Lenín Moreno, afirmó hoy que la reciente asonada no hizo caer al Gobierno por su amplio apoyo popular y su lealtad con sus postulados, la Policía, las Fuerzas Armadas y su pueblo.
Entrevistado por el diario digital oficial El Ciudadano, Moreno explicó que siempre después de una intentona como la que hubo el jueves 30 siempre se tendrá que tener más cuidado.
«Hay que reforzar los sistemas de inteligencia con el fin de poder detectar y prever este tipo de acciones cuando se presenten», puntualizó, tras agradecer al pueblo ecuatoriano por defender el orden constituido.
Moreno felicitó al pueblo por haber ejercido su derecho a defender la democracia.
«Que sigan teniendo fe y confianza en su Gobierno, en su proyecto, en su revolución, en el socialismo del Siglo XXI que lo estamos construyendo al andar», subrayó.
Explicó que el cambio no lo están haciendo solos los gobernantes, sino con la sociedad entera, con todos los ecuatorianos, «lo estamos haciendo con verdad, con valores y cumpliendo con nuestros ofrecimientos».
Manifestó que, al enterarse en su viaje de regreso de la Asamblea General de Naciones Unidas de los hechos del 30 de septiembre, fue una sorpresa desagradable. «Lo primero que hice fue llamar al Presidente Correa y ratificarle mi lealtad», recalcó.
El comandante del avión, relató Moreno, le informó que personal de la Fuerza Aérea se había tomado el aeropuerto de Quito, por lo cual regresó a Guayaquil y allí se trasladó al ministerio del Litoral, desde donde conversó con el Presidente.
Reconoció que jugarse la vida por la democracia no ha sido una costumbre muy arraigada en el país, «siempre hemos tenido gente que ha jurado ir hasta las últimas consecuencias y a la primera ha salido corriendo, pero en esta ocasión Correa demostró todo lo contrario».
Moreno desestimó versiones de sectores que manifiestan que no hubo intención de desestabilizar el país y preguntó si «¿asesinar al Jefe de Estado, un intento de magnicidio, no es desestabilizar un régimen?».