Santiago de Chile, 18 oct (PL) Unos 300 trabajadores de la colapsada mina San José, en el norte chileno, se mantienen a la espera de una definición gubernamental en cuanto a su situación laboral.
Dirigentes sindicales del citado yacimiento, donde tuvo lugar el accidente que dejó atrapados a 33 mineros, continúan exigiendo se les retribuya a todos los obreros los pagos adeudados por los empresarios.
«No somos 33, somos 300», «70 días sin trabajo y sin dinero», decían algunos de los carteles llevados por mineros la víspera durante una manifestación próxima a la veta San José, situada en el desierto de Atacama.
«Nos deben sueldos y además la liquidación, lo que impide buscar otro trabajo», denunció el líder sindical Horacio Vicencio.
Los manifestantes anunciaron que proseguirán la acción de protesta hasta tanto haya una solución a sus demandas, y se quejaron de que se les impidiera compartir con sus compañeros rescatados una ceremonia ecuménica en los exteriores del referido socavón.
El reclamo de los trabajadores coincidió también con un llamado de parlamentarios chilenos orientado a la implementación de un nuevo trato en materia de seguridad del trabajo en el país.
De acuerdo con el presidente del Senado, Jorge Pizarro, Chile requiere de una normativa laboral que le dé dignidad y seguridad a los siete millones de trabajadores.