El 26 – S , una victoria formal, una derrota política. Gustavo Martínez Rubio

Así es como titulamos desde el seno de las bases el resultado de las pasadas elecciones parlamentarias en nuestro pais, pero no somos las bases precisamente los grandes derrotados. no , por que incluso mas allá de todas las dificultades y diferencias que se han presentado con una dirigencia tecnócrata y de carácter político totalmente exiguo , las bases salieron a votar como manda la constitución, como toda una marea revolucionaria, es por ello que el gran derrotado el 26-S es la burocracia, esa maldita practica de colocar a dedo, de imponer por encima de la capacidad al compadrismo,  de bloquear al que con su convicción revolucionaria pretende orientar hacia el horizonte de esperanza y radicalización de un proceso que pide a grito cambios, creo de manera muy segura que la dirección de nuestro partido PSUV ha fracasado, que es precisamente por aquí donde se tiene que empezar a dar esos cambios, necesitamos una vanguardia partidista curtida de pueblo, untada de voluntad popular y preñada de criterios revolucionarios, no es propio de un proceso emancipador y progresista que partido sea gobierno y gobierno partido, el comandante Chávez debe ser el primero en asimilar y entender esta necesidad, no podemos pretender que avanzaremos hacia el socialismo sin control obrero, no cambiaremos de modelo de vida sino se consolidan las ideas mas cercanas a la realidad histórica de los pueblos en las instituciones educativas, vamos derechito al fracaso si gerentes, directores, gobernadores alcaldes etc. etc., se siguen oponiendo a los lideres de las distintas organizaciones de poder popular como consejos comunales, sindicatos , consejos de trabajadores u otros, aunque no es menos cierto que el oportunismo como una consecuencia lógica de el modelo capitalista ha trastocado algunos representantes o voceros de los mencionados órganos populares pero la solución a tal realidad no es precisamente enfrentándolos con posiciones ventajistas y manipuladoras por que nos lleva a la incongruente situación que se termina enfrascando en ello incluso a los verdaderos lideres revolucionarios de base.

El resultado de las elecciones del 26-S fue una derrota política para la izquierda entre otras cosas por que no se logro el objetivo de “ copar “ la asamblea como a estas alturas debió haberse conseguido, fue una derrota por que vemos como esta oposición burda, agreste y groseramente simplista viene sumando votos producto de la manipulación mediática que se ve fortalecida con el pobre desempeño de funcionarios y dirigentes del aparato del estado y del PSUV, oportunistas de camisas rojas, de discursos rebuscados, atornillados en una revolución de bolsillo, los trabajadores tenemos que avanzar radicalmente en las distintas empresas que han sido expropiadas, materializando y dándole fundamento al control obrero que a la vez es darle un palo a esos “ quítate tu pa ponerme yo “ ponentes de mantener estructuras propiamente de colores patronales como lo es mantener gerentes , directores , capos dirigiendo lo que realmente dignifica a una masa luchadora, consecuente pero a la vez manipulada como lo es el trabajo.

Estamos a dos años de las elecciones presidenciales, en las cuales va en juego nuestro pellejo, el comandante Chávez lo tiene claro y las bases también, entonces entre aclarados es la cuestión, que se defina de una vez el acercamiento entre el líder fundamental del proceso bolivariano y los dirigentes revolucionarios que tienen en sus manos el encendedor para darle fuego ya a la verdadera mecha revolucionaria, la clase trabajadora debe tomar la dirección del PSUV.

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