La oposición venezolana roba y manipula el documental «El Palestino» de Antonio Salas

Asi anunciaba la web de Globovisión la emisión del documental robado a Antena3

De hecho en la página oficial de Globovisión dicho reportaje esta disponible desde entonces: http://www.globovision.com/news.php?nid=166225. La conocida cadena antichavista venezolana, sin embargo, se había apropiado ilegalmente del documental, mutilándolo y emitiéndolo sin permiso de la cadena.

Antonio Salas, entrevistado ayer por los micrófonos de RAC, respondía a la pregunta sobre como había llegado su reportaje a Venezuela: “En primer lugar no es mi reportaje, sino un producto de Antena3 basado en una parte muy parcial de mi libro, y segundo, ignoro totalmente como Globovisión ha podido hacerse con el documental en menos de 24 horas. Según me han dicho los directivos de Antena3 con los que hablé, Globovisión había manifestado su interés por comprar el reportaje para su emisión en Venezuela, pero Antena3 denegó esa oferta ya que esperaban volver a emitirlo hoy por su canal internacional en América Latina, así que imagino que la cadena venezolana lo ha conseguido bajándoselo directamente de la web”.

A pesar de que el libro “El Palestino” manifiesta en todo momento la ilegalidad de los movimientos armados bolivarianos, y la desvinculación del gobierno de la república de esos grupos, la oposición ha mutilado el reportaje de Antonio Salas, y la ha utilizado como instrumento político contra Chavez.

“Todos los lectores de mi libro –dijo Salas- se han dado cuenta de que el reportaje emitido por Antena3 está muy sesgado, y se ocupa exclusivamente de la cuestión de ETA en Venezuela que más afecta a los españoles.  Pero eso no ocupa ni el 10% del contenido del libro. En el caso de que este primer reportaje hubiese tenido una audiencia mayor, la idea era hacer un segundo reportaje ocupándose de otros aspectos del libro, como los engaños   del “terrorismo islamista”, las mentiras del terrorismo internacional politizadas por la derecha, o los fraudes concretos que descubrí en Venezuela, Palestina, Libano, Marruecos, etc, sobre supuestos grupos terroristas que no lo son. Pero desgraciadamente la audiencia del documental no fue la suficiente, y ahora busco algún canal extranjero que pueda estar interesado en el documental real de El Palestino. La presión política aquí es insoportable. Yo solo soy un periodista free lance y no pienso entrar en esa guerra política que intenta apropiarse de mi trabajo…”.

El documental “El Palestino: Historia de un  infiltrado” de Antena3, en su versión integra y no la versión mutilada en 20 minutos por Globovisión, ya está accesible en infinidad de páginas y foros de internet. Y el libro “El Palestino”, ya ha sido distribuido en toda América Latina desde Argentina, México y Colombia.  Según  Antonio Salas: “la derecha internacional solo apoyó mi libro hasta que comenzaron a leerlo. Entonces se dieron cuenta de que mi investigación desmonta más mitos sobre el terrorismo internacional de los que conviene. Ahora se limitan a utilizarlo como arma política sabiendo que el 90% de quienes opinan sobre un libro no lo leen. Con la izquierda ocurrió justo lo contario. Recibía muchos ataques desde Colombia, Euskal Erria, o los movimientos bolivarianos, hasta que comenzaron a leerlo. Y ahora recibo muchos emails de apoyo y agradecimiento. Y sobretodo de autocrítica, porque saben que con su defensa de la lucha armada no están favoreciendo a Chavez, sino a sus detractores. Los grupos armados bolivarianos, y sus alianzas con ETA, Hizbullah o las FARC son el mejor  regalo para quienes quieren convencer al mundo de que Venezuela es un país aliado del terrorismo. Y no es verdad”.

En el documental de Antonio Salas hemos podido ver, por primera vez, las imágenes de cámara oculta grabadas durante su investigación, y cuya existencia había sido puesta en duda por muchos medios desde la publicación del libro. Desde los cursos de árabe recibidos por Salas hasta su operación de circuncisión, pasando por sus viajes a Palestina, Líbano, Siria, Marruecos, Mauritania, Egipto y otros países de Oriente Medio, y los miembros de la resistencia palestina o iraquí con los con los que se relacionó. Y también las grabaciones de su larga estancia en Venezuela y su estrecha relación con Ilich Ramírez Sánchez, Carlos el Chacal. En este sentido resultan especialmente sorprendentes la grabaciones de las conversaciones entre Salas y el Chacal, autorizadas por Ilich Ramírez, y en las que el famoso Carlos confiesa sus relaciones y colaboraciones tanto con la ETA como con los nazis.

En el reportaje se puede ver con detalle las entrevistas y reuniones mantenidas por Salas con miembros de los grupos armados vascos, colombianos y bolivarianos en Venezuela. Sin embargo los medios de la oposición han omitido intencionadamente informaciones muy importantes que si se encuentran en el reportaje de Antonio Salas. Por ejemplo, en el minuto 17:26 del documental, en el que aparece la grabación de cámara oculta de la reunión de Antonio Salas con los guerrilleros colombianos en la ciudad venezolana de Valencia, dicho encuentro clandestino tiene lugar en una cafetería, y en medio de grandes medidas de seguridad, y no en una dependencia del gobierno bolivariano.

Además, en el minuto 18:00 Salas incluye un atroz video de un campesino colombiano siendo mutilado por los paramilitares colombianos, y denuncia a estos grupos de extrema derecha colombianos, algo que ha asombrado especialmente a la audiencia europea, que oye hablar mucho de las FARC y las guerrillas, pero que pocas veces se enfrenta a la terrible realidad de los paramilitares en Colombia y Venezuela.

Pero lo más importante es que en el minuto 24:08, mientras Antonio Salas se entrevista con Leonardo, uno de los tupamaros del Chino Carias, para acceder a los cursos de armamento, el mismo guerrillero tupamaro le explica a Salas que “esto es clandestino, tu vas preso”, dejando claro que esos cursos de armamento y explosivos son organizados por grupos bolivarianos de forma totalmente extraoficial y a escondidas del gobierno y la policía bolivariana. Es decir, que el documental de Antonio Salas demuestra justo lo contrario a lo que la prensa antichavista esta afirmando en sus medios desde la emisión del reportaje.

Por si todo esto fuese poco, en el minuto 31:02, durante la grabación del comunicado del MRTA-Venezuela, en el que el Chino Carias y varios de sus hombre, aparecen encapuchados y fuertemente armados, manifestando su solidaridad con las FARC-EP tras la muerte del Comandante Raúl Reyes, es el mismo Chino Carias quien aclara: “Nosotros debemos entender que el Presidente Hugo Chávez no apoya grupos armados…”. Sin embargo todos los medios de la derecha española o venezolana han preferido omitir estas pruebas.

Ante los micrófonos de RAC, Salas concluía: “Lo que me da más pena es que tanto los defensores como los detractores de Chávez, ahogados por sus propios odios y rivalidades, son incapaces de creer que un periodista pueda limitarse a contar lo que ha visto, de forma imparcial. Están tan acostumbrados a las mentiras y a la propaganda que cuando alguien expresa algo que les incomoda, se limitan a calificarlo de “escuálido” o de “revolucionario”, de “agente de la CIA” o de “amigo de los terroristas”, dependiendo de en que extremo del conflicto se encuentren.

Y lo cierto es que es posible hacer periodismo y contar tanto las cosas buenas como las malas, de uno y otro, sin tener que defender ninguna política. Porque en el fondo los extremos terminan por tocarse. Y mientras ambos extremos continúen fomentando el odio, en lugar del diálogo, el conflicto continuará. Como ocurre en mi querida Palestina”. Kaos en la red

CM