Por Fatima Asmal
DURBAN, Sudáfrica, 27 oct (IPS) – La capacitación de mujeres para operaciones de paz «no es algo que se deba hacer dos semanas antes» de ser enviadas a las zonas de conflicto, dijo Florence Butegwa, representante de UNIFEM ante la Unión Africana y la Comisión Económica de la ONU para África.
El creciente reconocimiento mundial del valor de las mujeres en las fuerzas de paz ha llevado a la Unión Africana, con apoyo de UNIFEM (Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer), a incrementar el número de éstas en sus operaciones internacionales.
Nigeria lidera el camino en África en términos de presencia de mujeres en fuerzas de paz, y espera incrementar los números en línea con los esfuerzos mundiales lanzados hace un año para aumentar 20 por ciento la presencia femenina en las operaciones de la Policía de las Naciones Unidas (UNPOL) para 2014.
Actualmente hay 1.218 mujeres de la UNPOL (8,7 por ciento del total de la fuerza) desplegadas en el mundo, según la ONU (Organización de las Naciones Unidas).
Otros países africanos están haciendo lo mismo. Ruanda enviará 130 mujeres a las fuerzas de paz conjuntas de la Unión Africana y la ONU en la occidental región sudanesa de Darfur a fines de este año.
Butegwa habló con IPS en el marco de un seminario en la oriental ciudad sudafricana de Durban sobre mujeres en paz y seguridad, organizado por el Centro para las Resoluciones Constructivas de Disputas, entre el 8 y el 9 de este mes.
IPS: ¿Qué esfuerzos específicos se están haciendo para asegurar el reclutamiento de más oficiales mujeres en las fuerzas de paz?
FLORENCE BUTEGWA: Eso se está conversando en la Unión Africana y con los países miembros, porque el reclutamiento es responsabilidad de cada estado miembro. En países como Ruanda nos estamos asociando con el Ministerio de Defensa y las fuerzas policiales para asegurar que el país incremente su propio reclutamiento y se concentre en las mujeres en las Fuerzas Armadas.
La idea es garantizar, no sólo un incremento en el número de mujeres en las Fuerzas Armadas de Ruanda, sino también que cuando contribuyan con las operaciones de la ONU y de la Unión Africana sea con mujeres bien capacitadas, para que hagan una diferencia.
IPS: ¿Cómo han respondido los estados miembro?
FB: La respuesta varía de país en país. En Liberia, el esfuerzo se enfocó a educar a las Fuerzas Armadas sobre derechos humanos. Pero mujeres podrían no calificar (para ingresar a las Fuerzas), en parte debido al (bajo) nivel de educación de éstas.
El gobierno fue capaz, con apoyo de las misiones de paz y agencias de la ONU, de elaborar un currículum especial para acelerar la calificación de mujeres y hombres jóvenes.
IPS: La Comisión de la Unión Africana está elaborando un manual de capacitación de género para las operaciones de paz. ¿Cómo será usado y por quién?
FB: Unifem apoya este tema, y el manual estará disponible para ser usado tanto por las instituciones de la Unión Africana como, lo más importante, por los países que contribuyen con tropas. La idea es que los temas de género sean integrados en el currículum para el entrenamiento de las Fuerzas Armadas.
No es algo que haces dos semanas antes de que te envíen. Para que sea algo efectivo, debe ser parte de la cultura de entrenamiento.
IPS: ¿Qué efecto han tenido las mujeres de las fuerzas de paz en zonas de conflicto?
FB: Depende. Por ejemplo, yo trabajé en Liberia, donde la idea es que las mujeres sobrevivientes, particularmente de violencia de género, se sientan más cómodas a la hora de abrirse con las uniformadas.
Pero tratar con la violencia de género, así como conocer cuáles son las relaciones de género en una zona de conflicto, es responsabilidad de absolutamente todos. (FIN/2010).
RM