Millones de estadounidense deciden este martes a través de votaciones la composición del Congreso Federal, con un trasfondo donde la economía se mantiene estancada y el índice de desempleo alcanza casi el 10%, cifra histórica en la nación del norte.
Encuestas recientes mostraron que el electorado podría respaldar con mayor fuerza a los candidatos del Partido Republicano, como forma de castigo a los gobernantes demócratas que todavía no logran rescatar al país de la crisis desatada en 2008 bajo la administración republicana de George W. Bush.
La elección de los 435 miembros de la Cámara de Representantes, de un tercio de los 100 senadores y de 37 gobernadores, podría marcar de ahora en más una fuerte polarización en el Congreso, reseñó Prensa Latina.
Análisis y sondeos estimaron que la oposición republicana lograría más de 40 escaños en la Cámara para alcanzar la mayoría, mientras los demócratas conservarían su dominio del Senado aunque con una reducción de sus puestos.
En las elecciones a gobernadores se espera también una victoria republicana, pero el partido del presidente Barack Obama avanza en estados como California, Hawai, Vermont y Minnesota y retener las de Nueva York, Maryland, Colorado, Nueva Hampshire y Arkansas.
Por su parte, el Centro de Política Responsable (CPR) publicó que, pese a la fuere crisis económica que vive Estados Unidos, la campaña para estas elecciones fue la más cara en la historia del país.
Republicanos y demócratas gastaron tres mil millones 983 dólares para convencer al electorado que respalde sus políticas, mientras que en la campaña electoral de 2006 se utilizaron dos mil 800 millones de dólares.
Además de la recaudación de los dos principales partidos, el dinero para los candidatos fue canalizado por grupos como American Crossroads y Crossroads GPS, encabezados por George W. Bush y el consultor político Karl Rove, o Americans for Prosperity.
En tanto, el diario The New York Times analizó que además de su previsible victoria electoral, el Partido Republicano podría obtener un triunfo estratégico de cara a comicios futuros.
El matutino sostuvo que la Casa Blanca intentó mejorar la economía antes de las elecciones para capitalizar más votos, pero falló en su intento, lo cual ahora favorece a sus rivales.
A su vez, el diario The Wall Street Journal afirmó que el resurgimiento republicano sugiere que Estados Unidos vive un momento de volatilidad política, hecho ocurrido sólo cuatro veces en el último siglo por guerras o crisis económicas.
El rotativo agregó que los propios líderes de ese partido admiten que la población podría rechazarlos en las elecciones de 2012, como sucedió hace cuatro años atrás. AVN