El líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, indicó este martes que todos los países necesitan una Organización de Naciones Unidas (ONU) «verdaderamente democrática» y no «un feudo imperial» en el que la gran mayoría de las naciones no tienen voz y voto.
En la segunda parte de sus reflexiones tituladas “La sublevación de la ONU segunda parte” y divulgadas por Prensa Latina, Castro consideró la ONU «está ya agotada» y debe ser cambiada por un foro verdaderamente democrático y «no un feudo imperial», al tiempo que aseguró que «la ONU no puede existir sin la presencia de los pueblos que vienen exigiendo el cese del bloqueo» con el cual «la superpotencia no ha podido ni podrá derrotar a la Revolución Cubana».
Como en el anterior artículo, el líder citó varias partes del discurso pronunciado en la ONU el pasado 26 de octubre por el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, así como su réplica a los representantes de Washington y la Unión Europea sobre el cese del bloqueo económico que mantiene EEUU contra Cuba.
Además, Fidel indicó que se debe impedir que a los miembros de ONU les impongan el “ridículo” papel de reunirse una vez más más dentro de 12 meses para burlarse de ellos, al tiempo que resaltó “hagamos sentir nuestra demanda y salvemos la vida de nuestra especie antes de que sea ya demasiado tarde».
También el expresidente cubano opinó que la comunidad internacional ha sido subordinada a «los intereses de Estados Unidos y de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte)”, una «organización militar belicista», enfatizó.
En el texto, el líder cubano también incluyó los principales fragmentos de la réplica del jefe de la delegación de Estados Unidos, Ronald D. Godard, permitiéndole a los lectores conocer los argumentos de Washington para mantener las sanciones de casi medio siglo a la isla.
“Estados Unidos (…) está firmemente comprometido con el apoyo al deseo del pueblo cubano de determinar libremente el futuro de su país”, indicó el embajador Godard.
Entre otras consideraciones, reiteró que las relaciones económicas de Washington con La Habana es un asunto bilateral y están dirigidas a alentar «un clima más abierto en Cuba y un mayor respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales.”
Fidel recuerda, ante esas palabras de Godard, la contrarréplica del canciller cubano que no fue escuchada por la delegación estadounidense debido a su abandono de la sala.
«Los cambios en Cuba son asunto de los cubanos. Cambiaremos todo lo que deba ser cambiado, para bien de los cubanos, pero no le pediremos opinión al gobierno de Estados Unidos. Escogimos libremente nuestro destino. Para eso hicimos una Revolución. Serán cambios soberanos, no ‘gestos’. Sabemos que para Estados Unidos lo único suficiente sería instaurar en Cuba un gobierno pro-yanqui. Pero eso no va a ocurrir», predijo el jefe de la diplomacia cubana. AVN