Brasilia, 1 nov (PL) La presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff, aseguró hoy que cuidará del pueblo, mantendrá la política económica de su antecesor y trabajará por la erradicación de la miseria en esta inmensa nación suramericana.
En sus primeras entrevistas a los noticieros de las televisoras Récord y Globo, por separado, señaló que en el país todavía hay 21 millones de personas pobres, según datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística.
«Mientras haya miseria, no seremos ni un país ni una sociedad desarrollada. Creo que ese es un proceso que tenemos que iniciar y colocar en la prioridad de la sociedad», indicó y agregó que su Gobierno, el cual asumirá el 1 de enero de 2011, promoverá acciones para mejorar los servicios de salud, la educación y la seguridad.
Apuntó que uno de sus primeros actos oficiales será una convocatoria a un encuentro con todos los gobernadores para abordar los temas de salud y seguridad pública, pues uno de sus objetivos es cuidar del pueblo brasileño.
Rousseff envió también un mensaje tranquilizador al mercado financiero, al asegurar que mantendrá todos los principios que hoy rigen la política económica del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y precisó que «nosotros no jugaremos con la inflación».
Prometió una política consistente para manejar la deuda pública, administrar la tasa de intereses y mantener el gasto público bajo control, al tiempo que garantizó que no va a dejar de seguir con rigor todo ese proceso de la guerra cambiaria.
Sobre la primera reacción al conocer su elección este domingo, Rousseff contó que no puede decir que fue un choque, pero si quedó sorprendida y añadió que «verdad que es un gran impacto, porque es una misión muy importante». Refirió que lloró para los dos lados, para adentro y para afuera, y sostuvo que cuando asuma la presidencia va a estar contenta y al mismo tiempo triste por ser la despedida de Lula, con quien «tuve un desafío inmenso y muchas realizaciones. Varias conquistas y varias realizaciones conseguimos juntos. Para mi va a ser un momento de mucha emoción».
Como candidata del gobernante Partido de los Trabajadores este domingo Rousseff fue electa la primera presidenta de Brasil con el 56,05 por ciento de los votos válidos.