Caracas, 1 nov (PL) El Satélite Simón Bolívar (SSB), el primero propiedad del Estado venezolano, deja una huella de integración y de inclusión, afirmó hoy el ministro de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias (MCTI), Ricardo Menéndez.
Aseguró que el SSB, a sus dos años de funcionamiento, está completamente operativo y en expansión.
El ministro destacó que la puesta en órbita de este satélite, algo impensable hace algunos años, responde a la «visión geopolítica» del Presidente Hugo Chávez.
Subrayó a Venezolana de Televisión que, ahora, urge aumentar la interconectividad del sistema de salud en áreas como la telemedicina, teleatención, consultas a tiempo diferido o tiempo real y telediagnósticos, entre otros.
También se fortalecerá en teleeducación para propiciar la educación a distancia, la cual tiene como objetivo proporcionar conocimientos a grandes grupos de personas geográficamente dispersas conforme a programas específicos de enseñanza.
Menéndez consideró que el SSB es una tecnología en función del pueblo venezolano, además, vital para la integración de Latinoamericana.
El titular del MCTI explicó que el SSB está orientado con fines exclusivamente sociales y la idea es «ir generando plataformas en América Latina».
Reconoció el papel de la República Popular China y reiteró que el acuerdo con la nación asiática es otro ejemplo de la importancia del nuevo mapa geopolítico que propone Chávez.
Dentro de los proyectos a afianzar se encuentra la creación de un Centro de Desarrollo e Investigación Satelital con ayuda del gigante asiático, el cual permitirá construir satélites destinados a la observación de la planificación urbanística y en la agricultura.
Precisó que tiene cerca de dos mil 500 antenas conectadas que permiten el desarrollo en áreas de educación, seguridad y defensa, energía y petróleo, alimentación, salud y conexión de poblaciones.
Ahora se fabricarán las primeras antenas aquí por técnicos venezolanos, anunció el ministro.
El SSB, lanzado el 29 de octubre de 2008, es administrado por el MCTI a través de la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE) de Venezuela para el uso pacífico del espacio exterior.
Se encuentra ubicado a una altura de 35 mil 784,04 kilómetros de la superficie de la tierra en la órbita geoestacionaria de Clarke 959.