Bogotá, 12 nov (PL) El parlamentario indígena Hernando Hernández, del opositor Polo Democrático Alternativo (PDA), corroboró hoy una denuncia contra el Gobierno colombiano en torno a fumigaciones con glisofato en el departamento fronterizo de Putumayo.
Hernández, en declaración vía telefónica a Prensa Latina, sostuvo que la denuncia presentada por líderes indígenas y campesinos en la zona afectada por las presuntas aspersiones debe ser objeto de verificación internacional, como solicitan los demandantes.
Según explicó, la denuncia fue entregada a su despacho, al tiempo que fue radicada ante varias organizaciones de derechos humanos, a fin de que el Gobierno responda por lo sucedido.
Puntualizó que recibió llamadas por parte de los afectados para alertar sobre los hechos y adelantó que una representación de los líderes indígenas y campesinos de la zona llegará la próxima semana a Bogotá con pruebas testimoniales y documentales sobre las fumigaciones con glisofato.
El representante a la Cámara, de la etnia Embera Chami del departamento de Caldas, subrayó que cree en los testimonios presentados a su despacho y hará todo lo posible por esclarecer la situación, que podría generar una fuerte tensión entre Bogotá y Quito.
Acorde con un comunicado de la Asamblea Permanente de las Comunidades Indígenas y Campesinas y la población afrocolombiana que habita un corredor fronterizo en el departamento de Putumayo, las referidas fumigaciones tuvieron lugar esta semana.
El área -siempre acorde con la fuente- hace parte de los 10 kilómetros convenidos entre Colombia y Ecuador para ser exceptuados de las fumigaciones aéreas indiscriminadas que han afectado a la población fronteriza del vecino país.
Sin embargo, la Casa de Nariño (sede del Ejecutivo) negó la víspera que haya realizado aspersiones aéreas contra cultivos ilícitos en una zona de frontera con Ecuador, como denunciaron las comunidades indígenas asentadas en el lugar.
En un comunicado, Bogotá sostiene que ha dado estricto cumplimiento a lo acordado entre las cancillerías de Colombia y Ecuador el 7 de diciembre de 2005, en Quito, en el sentido de suspender las aspersiones en la zona de frontera común desde enero de 2006.
Refiere el documento, emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, que «en este contexto no ha hecho aspersiones aéreas desde esa época a la fecha en la franja de 10 kilómetros a partir de la frontera común».
A su vez, precisa que de acuerdo con información de la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional diariamente y antes de cada ejercicio de aspersión se realiza la planeación de la misión aérea y se determinan y demarcan las coordenadas en las cuales se va asperjar.
«Esta información magnéticamente se sube a las bases tecnológicas de los aviones y ellas le sirven de guía al piloto para saber en dónde debe asperjar y además le generan una alerta sí se sale del área demarcada», agrega.
Por otro lado, el ministro colombiano de Defensa, Rodrigo Rivera, según Caracol Radio, presentará a su homólogo ecuatoriano, Javier Ponce, las trazas de los radares ubicados en el departamento de Putumayo.
Con ello se pretende confirmar, por parte del Gobierno colombiano, la inexistencia de alguna aeronave dedicada a tareas de fumigación en el área limítrofe entre ambos países.
La presentación de esas presuntas evidencias se realizará el próximo 18 de noviembre en Quito, en el marco del encuentro entre los cancilleres y ministros de Defensa de ambos países, dirigido al restablecimiento pleno de las relaciones bilaterales.