
La justicia chilena decidió exhumar el cadáver de José Tohá, ex ministro del derrocado presidente Salvador Allende, para determinar si su muerte en 1974 fue por asesinato, como sospechan familiares y peritos, y no por suicidio, como estableció la dictadura de Augusto Pinochet.
La decisión fue anunciada por el abogado de la familia Tohá, Nelson Caucoto. «Es una diligencia dolorosa, y ya están en conocimiento de esto la viuda (Victoria Morales) y la hija del señor Tohá», Carolina Tohá, ex vocera presidencial del gobierno de Michelle Bachelet y actual presidenta del Partido Por la Democracia (PPD).
El 15 de marzo de 1974, el cadáver de Tohá fue hallado en el armario de la habitación del Hospital Militar de Santiago, donde estaba internado debido a las torturas que había recibido. Alrededor de su cuello tenía colocado un cinturón, por lo que la versión oficial aseguró que se trató de un suicidio.
Pero la familia de Tohá reparó en que el ex ministro estaba débil y las torturas habían limitado su movilidad, por lo que consideraron que fue asesinado. Esta versión fue ratificada por el médico Alfonso Chelén, quien en ese momento trabajaba en el Hospital Militar y luego fue despedido.
«Había huellas de estrangulamiento previas a la maniobra de haberlo colgado ahí, y aparentar un suicidio. Se tomaron fotos del surco completo del cuello y esas fotos las hicieron desaparecer después los militares que estaban ahí interviniendo la investigación», dijo Chelén a Radio Cooperativa.
Según explicaron peritos al abogado Jorge Caucoto, el hecho de que el cuello de Tohá tenga un surco completo es una muestra de que fue extrangulado con un lazo. De haber sido con el cinturón, a juicio de los expertos hubiera quedado la marca de la hebilla, cosa que no ocurrió.
Unas 3.000 personas murieron o desaparecieron a manos de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). A la fecha, 560 militares son procesados por esos crímenes. Agencias /Aporrea
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