La Policía de Río de Janeiro (sureste de Brasil) continúa desarrollando este lunes operativos en las favelas del norte de la ciudad, en busca de narcotraficantes, como parte de un plan del Gobierno para retomar el control de las localidades, dominadas por bandas de delincuentes durante años.
«La noche fue bien tranquila. Vamos a iniciar las operaciones de búsqueda de armas y drogas», expresó a medios internacionales el comandante del grupo de choque de la Policía Militar (PM), Paulo Henrique Moraes.
La operación comenzó a primera hora de este lunes y tiene como objetivo revisar unas 26 mil casas de las favelas en donde se presume, están atrincherados los narcotraficantes.
Desde Río de Janeiro, la colaboradora de teleSUR, Lucrecia Franco, reportó que se pasó “una noche tranquila. La policía continúa en la búsqueda de narcotraficantes en este núcleo de favelas en una operación sin precedentes”.
Con respecto a la toma del conjunto Complexo do Alemao, la periodista informó que las autoridades coinciden en que “se ha ganado una batalla, más no la guerra”.
Informó que los agentes policiales presumen que unos 600 traficantes de drogas habrían escapado de las favelas del norte y estarían refugiados en las del sur, por lo que se está verificando esa información, con el despliegue de funcionarios.
“La Policía informó que muchos traficantes pudieron haberse fugado (…) por una vía subterránea”, mientras que otros “tomaron a vecinos (de las favelas) como rehenes”, dijo.
“El próximo objetivo está centrado en las favelas de la zona sur que puede ser uno de los lugares donde estos traficantes (…) aparentemente huyeron”, informó.
Ante el número de personas que se habrían fugado Franco puntualizó que “no hay plazo para que esta operación de la policía termine”.
Los narcotraficantes desataron una ola de violencia desde el 21 de noviembre, en respuesta a las acciones policiales, que ha sido controlada de manera paulatina por las autoridades locales, con apoyo de militares.
Enfrentamientos entre bandas delictivas y las fuerzas del orden público producidos durante la semana pasada dejaron un saldo oficial de 36 muertos y cerca de 200 detenidos.
El pasado viernes fue ocupado un conjunto de favelas del Complexo do Alemao, al norte de la ciudad, por unos dos mil 700 policías y militares, quienes están desplegados en la zona en busca de miembros del grupo criminal Comando Vermelho (Comando Rojo), que dominaba el lugar.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este lunes que la ocupación policial del Complexo do Alemao, dio resultado y que es el comienzo de una férrea lucha contra los grupos armados ilegales.
«Creo que la operación está siendo un éxito. Obviamente que no terminó, que apenas está en su comienzo. No sabemos aún si todos los bandidos huyeron, si hay muchos allá adentro, si están escondidos», dijo el mandatario en su programa semanal de radio.
Tras la acción policial en el Complexo Alemao, fueron arrestados unos 20 supuestos narcotraficantes, se decomisaron unas 40 toneladas de drogas y de 50 fusiles, según la Secretaría de Seguridad Pública.
Luego de una semana de pánico que vivieron los habitantes de las favelas, este lunes comienza a retomarse el ritmo normal de las localidades, bajo un cerco policial que minimiza el terror impuesto por el narcotráfico.
Por su parte, la secretaría de Educación de Río de Janeiro informó que el reinicio de las clases en las escuelas de la región será decidido este lunes por el gobierno municipal. Telesur
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