Hernán Durango/Bogotá
El señor Julio Roberto Gómez, presidente de la Central General del Trabajo (CGT), no representa movimiento sindical ni al conjunto de los trabajadores colombianos víctimas de las políticas salariales de hambre que aplica el gobierno del presidente neoliberal Juan Manuel Santos.
Es hora que los representantes del sindicalismo clasista y popular le quiten la máscara a este servil de los capitalistas que someten a la tercerización, el despido permanente, los atropellos y persecución permanente con los sindicalistas colombianos.Recientemente y a propósito del pasado debate electoral presidencial Julio Roberto Gómez fue denunciado por pretender asaltar la representación de la vocería del movimiento sindical colombiano para dar su apoyo a Juan Manuel Santos y Angelino Garzón, como en efecto sucedió. Hoy es una ficha politiquera que lambe botas en Palacio de Nariño para que le entreguen el ministerio del Trabajo. Amanecerá y veremos, dijo el ciego recién operado.
En aquel momento el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, Tarsicio Mora, llamó a abstención a los miembros de su movimiento sindical durante la segunda vuelta presidencial y aclaró que la decisión del Secretario General de la CGT, Julio Roberto Gómez, de apoyar al candidato partido de la U, Juan Manuel Santos, no representaba la vocería del movimiento sindical colombiano.
Claramente se puede ver que estamos ante un nuevo caso de traición a los intereses de los trabajadores por parte del señor Julio Roberto Gómez a Santos. Los miembros de los sindicatos que aún quedan en el cascarón de la CGT deben hacer un análisis y reflexión para que abandonen a “Oligarca de overol” J.R. Gómez, quien exhibe como una gran propuesta de aumento de 40 mil pesos en el salario mínimo. Los señores de ANIF (capital financiero) han propuesto aumentar en 2.5 por ciento (13 mil pesos) mes el salario. Es un juego sucio para imponer un aumento pírrico que no sirve para nada en el país. A eso actores nefastos que legalizan la miseria en Colombia hay que mandarlos al basurero.
El colmo de la desfachatez de señor Julio Roberto Gómez es reunirse a nombre de los trabajadores con el embajador de Estados Unidos en Bogotá, país cuyas acciones de terror y muerte están al desnudo al publicarse las filtraciones de Wikileaks. Basta ya de tanto manzanillismo Sr. Gómez.
Un comentario sobre “Colombia: Julio Roberto Gómez al servicio del gran capital”
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