
La presidenta argentina, Cristina Fernández, dejó claro este viernes que se necesita “una nueva arquitectura global”, en el acto de inauguración de la XX Cumbre Iberoamericana, que se celebra en Mar de Plata.
Fernández, explicó que en la vigésima edición de la Cumbre se presentan dos visiones: el “desplome de los países desarrollados y el surgimiento de los países emergentes”.
Indicó, en este sentido, que la crisis económica no ha podido desaparecer y, es entonces, cuando se necesita un nuevo modelo de economía global que demanda un rediseño, “una nueva arquitectura global, económica y financiera”.
Sostuvo que las asociaciones de los países deben basarse “en criterios de cooperación, equilibrio y también de igualdad”.
Indicó que uno de los principales motivos que ha generado la crisis, “que parece no tener fin, es precisamente la ruptura de los equilibrios”.
Recordó, entonces, la Cumbre de las Américas que se celebró en 2005 en su país, cuando su fallecido compañero Néstor Kircher presidió el encuentro.
«Hace cinco años hubo una cumbre, la de las Américas, presidida por mi compañero Néstor Carlos Kirchner, y tuvo lugar lo que muchos consideran un histórico debate”, si la región se incorporaba o no al Área del Libre Comercio para las Américas (ALCA).
“Esa propuesta no fue aceptada”, sostuvo la mandataria al añadir que «necesitamos modelos propios con más justicia e igualdad».
«La inclusión social se da a través de un modelo de desarrollo económico», agregó la Presidenta.
Sostuvo que en Latinoamérica, a pesar de su gran crecimiento en los últimos años aún hay desigualdad en la sociedad.
“Somos sociedades con un grado de desigualdad importante”, acotó.
En cuanto al lema de la Cumbre: Educación para la inclusión social, la mandataria celebró que en su país se ha incrementado el presupuesto para este tema.
Relató que, en 2002 el país austral destinaba a la educación el dos por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Pero, actualmente alcanza “el 6,47 por ciento del PIB”.
“Casi el doble, hoy no sólo hemos alcanzado esa meta sino la hemos superado. Argentina finaliza el año del Bicentenario dedicando el 6,47 por ciento”, subrayó.
Fernández llamó a los presentes a discutir un instrumento educativo, porque hay que reconocer que “estamos ante un nuevo mundo”. En este contexto, manifestó la importancia de comprender el esfuerzo que se debe hacer para lograr una articulación.
Finalmente, expresó su confianza a los jefes de Estado y altos funcionarios para que la reunión se lleve “sin tabúes” y se puedan abordar mejor los problemas.
Pidió “hablar con profundad de las cosas, a no tener miedo (…) vamos a ayudarnos a construir una sociedad y un mundo mejor”, concluyó.