Wikileaks: Reino Unido y las desenfrenadas relaciones con EE.UU.

Londres, 4 dic (PL) El apoyo furibundo de Reino Unido a los intereses geopolíticos de Estados Unidos, como revelan hoy los cables filtrados por el portal Wikileaks, y las guerras ilegales asestaron efectos desastrosos a la imagen británica.

Para el periódico The Guardian, ha sido vergonzosa la actitud de políticos nacionales en el escenario mundial, al referirse al impacto que tuvieron en la opinión pública los despachos cablegráficos difundidos a cuenta gota en los últimos días por el sitio digital.

Sin duda es el momento de renunciar a nuestros portaaviones, a las desenfrenadas e imprudentes guerras, a los arsenales nucleares y ganarse el respeto real para llegar a ser, por fin, un miembro responsable de la comunidad mundial, señala un editorial como resumen de los memorandos desvelados en relación con Reino Unido.

La columna del cotidiano londinense, consagrada a los descubrimientos de Wikileaks, mantiene en primera plana la información sobre el uso por Estados Unidos de las bases británicas para vuelos de espionaje, secuestros de prisioneros y operaciones militares en distintas partes del mundo.

Aviones estadounidenses U2 realizaron incursiones secretas al Líbano desde la base británica de Akrotiri, en Chipre, para perseguir a activistas de la organización Hizbalá, además de recopilar información sobre Turquía y el norte de Iraq, según uno de los cables filtrados y fechado en 2008.

En realidad la presencia estadounidense en ese enclave data de 1974, tras un acuerdo entre el gobierno de Londres y el entonces secretario norteamericano de Estado Henry Kissinger, apunta The Guardian.

Agrega que el 21 de octubre de 2007 el diario The Times escribió: ..»siete aviones norteamericanos U2 espía han pasado por el aeropuerto Fairford de la Fuerza Aérea Real, en Gloucestershire, en su camino a Akrotiri o hacia Al-Dhafra en Abu Dhabi para sus vuelos sobre Irán.

El rotativo The Independent refiere, por su parte, un cable filtrado por Wikileaks en el que funcionarios estadounidenses comentan sobre una supuesta paranoia de Reino Unido en su temor de que las relaciones especiales con Washington puedan diluirse.

Richard LeBaron, subjefe de la misión diplomática en Londres, transmitió al Departamento de Estado en una nota confidencial de febrero de 2009 la preocupación de que más de un funcionario británico preguntó si el presidente Barack Obama enviaría una señal sobre las relaciones bilaterales, en su discurso inaugural.

LeBaron respondió que Washington debía tomar ventaja de las ansiedades británicas y tener en cuenta que ese país sigue siendo muy útil por su inigualable ayuda (militar, financiera y diplomática) a la promoción de los objetivos estadounidenses.

El ministro de Defensa Liam Fox es visto por la Casa Blanca como el conservador con más alto perfil pro-estadounidense. De hecho, según pudo conocerse por los cables secretos, Fox estableció en 1997 una red como puente a través del Atlántico para que los conservadores de ambos países intercambiaran ideas políticas.

También el ahora canciller William Hague prometió en 2008 lealtad a las relaciones atlantistas, en una reunión con LeBaron, en la cual describió al flamante primer ministro David Cameron y al titular de Finanzas, George Osborne, como socios firmes.