
Por: Santiago Montenegro
EL ÚLTIMO LIBRO DE GARCÍA MÁRquez, Yo no vengo a decir un discurso, es una obra absorbente que en buena hora nos recuerda al autor inteligente, poético y divertido que nos sedujo y conmovió durante décadas con sus novelas, cuentos y columnas de prensa.
Hay de todo, desde pasajes divertidísimos, como cuando recuerda la poesía juvenil de Belisario Betancur o la pésima caligrafía de Álvaro Mutis, hasta textos de una gran factura, como su discurso Nobel en el que argumenta la soledad de América Latina. No había vuelto a leer este discurso desde que lo publicaron los periódicos colombianos, el 9 de diciembre de 1982. Es un texto que en su día me conmovió a pesar de que encontré un gazapo que, por supuesto, no le quita ningún mérito a una pieza que podemos definir como magistral. García Márquez pregunta qué se hicieron las once mil mulas cargadas con 100 libras de oro cada una, que un día salieron del Cuzco para pagar el rescate de Atahualpa y nunca llegaron a su destino. Seguir leyendo «Gazapos del Nobel» →