Zelaya denuncia difamación y calumnia del ex embajador de EE.UU. Charles Ford

El derrocado presidente de Honduras, Manuel Zelaya, denunció este sábado que las acusaciones criminales en su contra realizadas por el ex embajador norteamericano en su país, Charles Ford, y publicadas por WikiLeaks «constituyen un delito de difamación y calumnia» y no aporta pruebas que respalden sus presunciones.

A través de un texto escrito por el ex mandatario titulado Las cartas de los diplomáticos del imperio, Zelaya explica las verdaderas intenciones de descalificación hacia su persona y «a quienes luchamos contra las prácticas de sometimiento de Estados Unidos».

Zelaya cuestiona que las graves imputaciones expuestas por el ex diplomático estadounidense, «de escarnio contra mi personalidad como jefe de Estado,  se dejan al trasluz los métodos antojadizos que usan los diplomáticos, de la democracia más antigua del mundo, como la mentira, la manipulación, que se usan en forma malintencionada, para justificar los crímenes y asaltos al poder que impulsan a lo largo y ancho del mundo».

Agrega que el cable de Ford, publicado por el sitio web WikiLeaks, además de ser ofensivo, revela la manera cómo el Gobierno de Estados Unidos «en su condición imperial, fabrica sus enemigos», asegura el otrora Ejecutivo y agrega que dejan en evidencia que en sus acciones prima el resguardo de sus propios intereses sobre el del resto de los países para cuidar sus dominios.

«Cable de falsedades, igual a muchos que antes sirvieron para justificar guerras y la masacre de niños, mujeres y ancianos en varias partes del planeta; calumnias, degradación y grosería utilizados para allanar el camino hacia la barbarie y la explotación de un sistema que no tiene  límites, más que los que dictan desde siempre las trasnacionales, antes bananeras y hoy financieras y petroleras, contra mi pueblo», subraya Zelaya.

El gobernante derrocado deduce que el fondo de tantas calumnias no es otro que poner de manifiesto a los verdaderos gestores del golpe de Estado de que fue víctima el 28 de junio de 2009, cuando tuvo que abandonar el Poder ante un alzamiento militar apoyado por intereses imperialistas para imponer un Gobierno insconstitucional.

«Este documento pone de relieve a los gestores del golpe de Estado; nos indica que estaba pensando el imperio en mayo de 2008; nos deja claro que el Golpe de Estado no es casual, que fue preparado, y que ellos también conspiraron, y desde cuándo se aprestaban a derrocarme y  destruir la democracia en Honduras».

Zelaya considera que Charles Ford, quien dejó el cargo de embajador en abril de 2008, no perdona las acciones lideradas por el ex jefe de Estado cuando en la década de los años 80 levantó su voz contra los Ejércitos irregulares presentes en Honduras mientras fungía como diputado ante la Asamblea Nacional.

Recuerda cómo en ese entonces exigió explicaciones al Gobierno de turno sobre las agresiones de esas fuerzas militares contrarrevolucionarias hacia países hermanos como Nicaragua y el Salvador «donde cometían un brutal genocidio, mientras nuestra querida patria Honduras era utilizada como un portaaviones por los norteamericanos».

«Una vez más, vemos las acciones de Estados Unidos como policía del mundo; tribunales de la santa inquisición del siglo XXI, más descarada y sanguinaria que ninguna otra en la historia de la humanidad; hoy vemos que ni el imperio ni los golpistas, que violan  todos los derechos humanos, no tienen doble moral, ni moral alguna, solo funcionan en base a estándares, a parámetros, a números, a intereses», reza el escrito de Manuel Zelaya.

El dirigente añade en su escrito que no cesará su labor contra las intransigencias y pretensiones de dominio del imperio norteamericano y mantendrá su figura al frente de la lucha por la democracia y la soberanía de su país.

«Seguiré luchando contra esta brutal y siniestra fuerza que niega la revolución del pensamiento y la solidaridad para imponernos la barbarie, y la infamia que no ceja ni un instante en su empeño por sojuzgarnos y esclavizarnos».

teleSUR / dg – FC