Foz de Iguazú, 16 dic (PL) El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, llamó hoy a mantener la integración suramericana, conseguida cuando los países de la región tuvieron el coraje de optar por ser dueños de sus decisiones.
«No tenemos el derecho de perder lo que conquistamos. Aún no conquistamos todo, sé que hay muchas críticas, pero es importante saber dónde estábamos y a dónde llegamos», apuntó Lula al clausurar la vigésima Cumbre Social del Mercado Común del Sur (Mercosur: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), en esta ciudad brasileña.
Ante representantes de movimientos sociales de Suramérica y junto a varios jefes de estado de naciones de la región y de altos dirigentes de otras, el mandatario brasileño subrayó que «no tenemos el derecho de retroceder, tenemos que seguir adelante, construyendo este extraordinario Mercosur».
Señaló la necesidad de comprender lo que era América del Sur hace 10 años, cuando los mandatarios de la región sólo se disputaban el derecho de ver quién era más amigo de los presidentes de Estados Unidos, quién sería convidado a Camp David a pasar el fin de semana, quién sería convidado a una conferencia en Europa o a quién el Fondo Monetario Internacional trataba mejor.
En ese tiempo, prosiguió, el Mercosur fue tirado en la basura y la propuesta del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA) se presentaba como la salvación de América del Sur, porque iríamos a tener de respalfo a una potencia como Estados Unidos, pero en verdad -sostuvo- Washington no quería un acuerdo con nosotros.
Recordó que fueron muy pocos los que tuvieron el coraje de levantar sus voces contra el ALCA, precisamente aquellos que eran llamados de sectarios, de izquierdistas, eran un padre en una iglesia, un sindicalista en la puerta de una fábrica, un sin tierra.
Todos ellos consideraban que no podíamos subordinarnos a un acuerdo de libre comercio que tuvieron como eje central a Estados Unidos.
Refirió además la necesidad de conocer la historia, porque hace sólo 200 años que las naciones suramericanas consiguieron su independencia, unos de España y Brasil de Portugal, pero todos quedaron subordinados a los intereses de Estados Unidos, de los ingleses, de las naciones ricas.
«Sólo cuando tuvimos el coraje de decir que queríamos hacer valer la conquista de nuestra independencia y que queríamos ser dueños de nuestras decisiones es que conseguimos vencer algunos obstáculos que parecían insuperables», apuntó.
Agregó que después las naciones de la región entendieron la necesidad de crear condiciones entre nosotros para ganar un poco, para tomarle el gusto, el sabor de que somos capaces de hacer cosas buenas para nuestros pueblos.
Hoy, exaltó, miramos para la Unión Europea, para los países ricos y percibimos que sería bueno que ellos miraran para nosotros y vean que conseguimos hacer del Mercosur un centro de desarrollo extraordinario para los países que lo integran.
En ese sentido, puntualizó que que los países suramericanos mostraron su fuerza durante la crisis financiera internacional, presentando altas tasas de crecimiento y mencionó en particular que este año el aumento del Producto Interno Bruto de las cuatro naciones miembros variará de los 7,7 por ciento de Brasil, hasta 9,7 en Paraguay.