Gobierno de Costa Rica sigue sin abandonar posiciones de fuerza

El gobierno de Costa Rica sigue sin abandonar las posiciones de fuerza que mantiene en el diferendo que provocó con Nicaragua a pesar de las exhortaciones de países hermanos, entre ellos Guatemala y México,  para facilitar el mejoramiento de relaciones entre las dos naciones.

La presidenta Laura Chinchilla anunció este viernes la aplicación de mayores medidas de vigilancia y control en la frontera norte, según un informe del diario La Nación.

Algunas de las acciones que fueron mencionadas en una actividad de la Presidenta para informar a la prensa de las labores durante el  año que termina, son el monitoreo electrónico de los movimientos en la zona limítrofe y la instalación de un cableado para regular la navegación sobre el río Colorado.

Además,  informó que su gobierno decidió regular el transporte de alimentos y combustibles en la zona cercana a isla Calero, supuestamente «para evitar dar facilidades a las cuadrillas y soldados nicaragüenses».

Las autoridades costarricenses dijeron sorprendentemente que también exploran «escenarios legales» para procesar a ciudadanos costarricenses que supuestamente hayan «dado facilidades» a las tropas de Nicaragua, lo que la mandataria calificó nada menos que de «traición a la patria».

Al mismo tiempo que daba a conocer esas medidas, contradictoriamente, Chinchilla reiteró su aceptación a la gestión  ofrecida por presidentes latinoamericanos, a iniciativa del comandante Daniel Ortega, aunque repitió  que cualquier proceso tiene como punto inicial el «retiro de las tropas de Nicaragua», con lo cual vuelve a poner condiciones al diálogo.

Asimismo, la mandataria expresó que, a raíz del contencioso limítrofe impulsado por su gobierno, se abstendrá de salir de vacaciones durante las fiestas de Navidad y Año Nuevo. «Debo estar atenta a lo que ocurra con este problema», aseguró.