Bolivia 2010: Política exterior en defensa de dignidad

El año por culminar también incluyó el arribo a La Paz de otros mandatarios, entre ellos el uruguayo José Mujica y la argentina Cristina Fernández. Para el Ejecutivo boliviano se trata de ampliar los vínculos con las otras naciones a partir del respeto mutuo y la igualdad soberana.

Por:   Mario Hubert Garrido

Bolivia sella 2010 con una intensa agenda de política exterior, que incluyó la comisión bilateral con Venezuela y nuevos acuerdos con el gobierno español.

En ambos casos, se suscribieron convenios bilaterales de interés común, sobre todo en materia de cooperación económica e intercambio diplomático y político.

El año por culminar también incluyó el arribo a La Paz de otros mandatarios, entre ellos el uruguayo José Mujica y la argentina Cristina Fernández.

Para el Ejecutivo boliviano se trata de ampliar los vínculos con las otras naciones a partir del respeto mutuo y la igualdad soberana.

Desde el inicio de su primer mandato en 2006 el presidente Evo Morales lo definió así: contar con socios y no patrones.

La reafirmación de ese principio de soberanía constituyó una constante en las intervenciones del estadista a lo largo de 2010 en foros internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas, y en sus giras por países de Europa,  Oriente Medio y Suramérica.

Vínculos con Irán

Especial atención mereció en 2010 la presencia de Morales en Teherán y sus pláticas con el presidente de la nación persa, Mahmoud  Ajmadinejad, en octubre último; y en reciprocidad,  la visita a La Paz de una delegación de ese país, encabezada por el ministro de Industria y Minas, Ali Akbar Mehrabian.    En su segundo viaje a Irán- el primero fue en 2008-, Morales destacó la cooperación en créditos, unos 278 millones de dólares y la inversión.

También los estadistas suscribieron acuerdos de entendimiento en sectores como la minería, agricultura, industria de maquinaria, cemento y la alimentación.

Irán y Bolivia han desarrollado una rápida relación desde que el mandatario iraní visitara La Paz en 2007 y ratificara un acuerdo de cooperación industrial de cinco años por valor de mil 100 millones de dólares.

En septiembre de este año, también el país andino decidió trasladar su embajada desde El Cairo y abrir su primera legación diplomática en Teherán.

Por otra parte, el interés que despertaron las potencialidades del litio en la industria automotriz y las telecomunicaciones, un mineral con grandes reservas en el Salar de Uyuni (Potosí) , trajo este año la visita de empresarios de Japón, Rusia, Irán,  España, China y España, lo que también permitió afianzar los nexos con esos países.

Tensa relación con Estados Unidos

La relación bilateral con Washington fue la más tensa  que sostuvo el Ejecutivo boliviano durante el año que concluye.

El discurso de Morales en la apertura de la IX Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas (Santa Cruz 22-25 noviembre) ante el jefe del Pentágono, Robert Gates, mostró las reiteradas denuncias a Washington por organizar golpes de Estado en la región, una realidad a la que no escapa Bolivia.

«La paz es hija de la dignidad, la igualdad y la justicia social», apuntó Morales.

Las  conversaciones sobre la posibilidad de un Acuerdo Marco y de largo alcance también se han visto empañadas por medidas unilaterales tomadas por el norteño país como negarse a reconocer  los esfuerzos de La Paz en la lucha contra el narcotráfico o mantener la suspensión de preferencias arancelarias a sus manufacturas.

Por otra parte, las evidencias presentadas por el Palacio Quemado, en junio de este año, dejaron clara la injerencia de la Agencia estadounidense para la Cooperación Internacional (USAID) en los conflictos y demandas injustificadas de organizaciones indígenas como la Confederación del Oriente Boliviano.

Ambas naciones mantuvieron tímidos acercamientos diplomáticos y sin pronunciarse sobre la posibilidad de reintegrar a sus embajadores, retirados desde septiembre de 2008, cuando la oposición preparó un golpe de Estado a Morales.

Defender el planeta

La presencia en la capital valluna de más de 30 mil delegados de organizaciones sociales de unos 140 países en la Primera Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático (Cochabamba, abril de 2010) confirmó este año el liderazgo de Bolivia en la defensa de la Pachamama (Madre Tierra).

Los acuerdos de ese foro social, entre ellos la creación de un Tribunal para sancionar a Estados y empresas que afecten la vida en el planeta, o la convicción de enfriar el globo terráqueo en al menos un grado centígrado para estabilizar la temperatura ambiente, trascendieron esa cita.

El propio Morales se encargó en otros encuentros internacionales de ahondar en esa visión, que también responsabiliza al sistema capitalista y sus fórmulas de excesivo consumo y desarrollo irracional como el principal depredador del orbe.

En esa dirección, por citar un ejemplo, fue la comparecencia del dignatario de origen aimara en septiembreúltimo en la Asamblea General de Naciones Unidas que evaluó los avances de los denominados Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Ante ese auditorio, Morales señaló que es urgente acabar primero con la desigualdad que ha existido durante años, para superar las metas planteadas.

«Nuestra tarea es acabar con la injusta distribución. Los países desarrollados deben cumplir con la ayuda al desarrollo. Los países más ricos del mundo cuentan con el 75 por ciento de los recursos, mientras que los más pobres se quedan con el restante», remarcó.

Morales enfatizó entonces  en que es inaceptable destinar 15 veces más dinero para la defensa, seguridad y la guerra y puntualizó: «No estamos para acabar con la vida sino para salvarla».

También propuso cuatro puntos que ayudarán a reducir los índices de pobreza, entre los cuales destacó el llamado a la comunidad internacional para hacer esfuerzos contra la privatización de los recursos naturales en cada país, con el fin de garantizar a los pueblos su derecho humano de acceso a los servicios básicos.

Para el mandatario, que tomó de base la experiencia boliviana, los países no necesitan inversionistas que exploten la tierra de una nación y beneficien a otras.
También propuso que las naciones coloquen sus  reservas en nuevos «bancos creados en el Sur y no sólo en Suramérica, sino también en África y Asia», aclaró.

Ley y democracia

La promulgación en octubre último de una ley contra el racismo y toda forma de discriminación puso de relieve los planes de la oposición boliviana parapetada en medios de comunicación y sus ataques a la democracia.

Esos ataques quedaron sin embargo frustrados luego de la visita a La Paz de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay.

Para esa fecha, Bolivia y ONU acordaron extender hasta el año 2013 la presencia de la oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos en ese país suramericano.

La funcionaria, lejos de respaldar las demandas de los dueños de la prensa adversaria a Morales, ratificó que en el país si hay libertad de expresión y condiciones que garantizan plena democracia, algo que también reiteró en su estadía el secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.

Diplomacia de los pueblos

En este 2010 varios esfuerzos y acciones realizó la cancillería boliviana en lo que llaman diplomacia de los pueblos, entre ellas las más sobresalientes con naciones vecinas como Perú y Chile.

La visita de Morales al puerto peruano de Ilo y los acuerdos suscritos con su par, Alan García, para acceder almar y una zona franca, permitieron además mejorar los nexos bilaterales con Lima.

También la tragedia de la búsqueda y rescate de 33 mineros en el desierto chileno de Atacama, entre ellos un boliviano, permitió al dignatario andino reencontrarse con su homólogo en Santiago, Sebastián Piñera.

En el encuentro se acordó que la agenda bilateral amplia de 13 puntos es viable, sin excluir la demandamarítima, que proviene de una guerra del siglo XIX.

Este año, Morales fue figura central en octubre último de una Cumbre de la Vía Campesina en Quito (Ecuador) , en la que reiteró la necesidad de la integración para enfrentar los desafíos de una crisis internacional.

También en La Paz se realizaron encuentros de pueblos indígenas, como el último celebrado en noviembre por representantes de Panamá y Bolivia.

En esa cita abogaron  por la filosofía del Vivir bien, en armonía con la naturaleza y el principio de respeto a las tradiciones y de soberanía en la explotación de los recursos  naturales, frente a las transnacionales, entre otros postulados.