Lluvia no contiene lucha de los universitarios boricuas

San Juan, 21 dic (PL) Fuertes contingentes policiales se mantienen en las primeras horas de hoy frente al campus de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Río Piedras.

Mientras, cerca de medio millar de estudiantes protestan contra la imposición de una cuota adicional de 800 dólares en la matrícula, pese a intermitentes aguaceros.

Al grito de «No nos pararán», los estudiantes, que llevan ocho días en huelga, mantienen un agitado ánimo después que anoche fueran detenidos cerca de una treintena de manifestantes, contra los que todavía no se han presentado cargos formales en los tribunales.

El comandante policial Juan Sergio Rubín, quien acusó a los estudiantes de «terroristas», alegó que varios miembros del cuerpo armado resultaron heridos.

Rubín mostró una magulladura en la pierna izquierda, donde presuntamente recibió un golpe de parte de un estudiante cuando intentaban desalojar la facultad de Ciencia Naturales.

Afirmó que otros ocho agentes habían sido heridos.

Varios estudiantes tuvieron que ser atendidos en centros hospitalarios capitalinos debido a los golpes que recibieron de los agentes.

El dirigente estudiantil Giovanni Roberto llamó a la 1:00 de la madrugada de hoy (hora local) a los universitarios a «replegarse hasta más adelante, porque la huelga no ha concluido».

Caracterizó de acto de intimidación la agresión de la policía.

«Salimos, entramos, si queremos regresamos», gritaban los estudiantes antes de dispersarse, en advertencia de que no se les impedirá la entrada al campus, donde la rectora Ana R. Guadalupe mantiene la policía en abierta violación a la autonomía universitaria.

Roberto exhortó a los estudiantes que se fueran rápido de la zona y, preferiblemente, acompañados para evitar se «provocados».

Los alumnos de la UPR se encuentran en huelga desde el martes de la semana pasada, después de decretar un paro de 48 horas que no rindió fruto, pues la administración universitaria se ha negado a reducir o eliminar la cuota, considerada onerosa para la mayoría.

La policía persiguió con implacable violencia a los universitarios, lo que causó decenas de heridos.

Incluso, varias chicas fueron tratadas con violencia, al tiempo que se lanzaban bombas de gases lacrimógenos en el edificio Plaza Universidad, frente al recinto de Río Piedras.

La jornada fue la más intensa y violenta desde el comienzo de la huelga, que se ha expendido a otros recintos, los cuales también han sido ocupados por la policía.

El presidente Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Abogados de Puerto Rico, Osvaldo Burgos Pérez, dijo que lo ocurrido anoche se trató de «un caos creado por la misma policía», a la vez que caracterizó de «bochornosa la actitud represiva» del cuerpo armado.

Consideró que hubo «un ánimo prevenido» por parte de la policía para atacar a los estudiantes de forma inmisericorde, en momentos en que se reubicaban para su protesta.

En horas avanzadas de la tarde la avenida que discurre frente a la UPR parecía una zona de guerra por la alta intensidad de gases y la presencia de varios centenares de agentes de la policía, incluidos miembros de la intimidante Fuerza de Choque.

La UPR estuvo el semestre pasado paralizada por dos meses, como parte de la lucha estudiantil en contra de la imposición de la cuota de 800 dólares.

Tanto estudiantes como miembros del cuerpo docente han ofrecido opciones para evitar este incremento en el costo de la matrícula, que según denuncias dejará fuera de la UPR a unos 10 mil alumnos.