
El ex presidente de Honduras, Manuel Zelaya, ratificó este martes en un comunicado su deseo de retornar a su país, pero precisa que sólo lo hará cuando se anulen los procesos judiciales en su contra y se considere sin validez todo lo actuado por el régimen de facto de Roberto Micheletti, tal como lo ordena la Constitución.
“Reiteramos para todos los hondureños y hondureñas que los expatriados por causa del Golpe de Estado de junio de 2009, deseamos retornar a nuestra tierra en el pleno goce de los derechos que por largos meses, criminalmente nos han negado (…) Deseo regresar a Honduras, hoy mismo soy ante todo un hondureño que ama el campo, su tierra y a su pueblo y si me encuentro desterrado es porque no hay ninguna garantía para nuestra seguridad de parte de operadores de justicia que son los mismos que violentaron nuestros derechos”.
En un extenso documento, Zelaya exige en su carácter de ex presidente y actual diputado al Parlamento Centroamericano, que se respeten de una vez y para siempre sus derechos constitucionales y los convenios internacionales en materia de derechos humanos aplicables a su caso. Subraya que para volver a Honduras deben cesar las burdas tramas de las que ha sido víctima permanente desde que fue derrocado en junio del año pasado.
Manuel Zelaya afirma que en Honduras se está sentando un precedente funesto para la democracia en América Latina, al premiar con impunidad a los golpistas y perseguir con saña a quienes, como él, son víctimas de un golpe de Estado.
“El Estado de Honduras y el gobierno de Porfirio Lobo deben cumplir la Constitución en sus artículos 2, y artículo 3 que mandan y ordenan que todo lo actuado después del Golpe de estado es NULO; y en esto incluyo las causas fabricadas en mi contra, y que, como claramente señala el informe de la Comisión de Alto Nivel de la Organización de Estados Americanos, emitida el treinta de julio pasado, son actos de naturaleza puramente política”, explica.
Coincidentemente este mismo martes, los abogados del ex jefe de Estado centroamericano pidieron a un tribunal de justicia hondureño la nulidad de los dos procesos en su contra por presunta corrupción.
«Hemos ya presentado el escrito a favor de nuestro representado, el señor ex presidente de la República Manuel Zelaya», anunció a los periodistas Nahím Orellana, uno de los tres abogados, miembros de la Defensa Pública del Poder Judicial, asignados al ex mandatario a petición de la Procuraduría General de la República (PGR).
Manuel Zelaya fue derrocado el 28 de junio de 2009. Un comando armado de militares irrumpieron en la residencia del mandatario, lo secuestraron y subieron a un avión que aterrizó en República Dominicana.
El móvil del golpe de Estado fue una consulta no vinculante que Zelaya pretendía aplicar el día de las elecciones regionales en Honduras (28 de junio), para preguntar si estaba de acuerdo que en los comicios generales de noviembre de 2009 se incluyera una cuarta urna, en la que, a su vez, el pueblo contestaría si estaba o no de acuerdo con la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente.
Los opositores a su Gobierno, argumentaron que la verdadera intención de Zelaya era modificar la Constitución para incluir la reelección continua, sin embargo, la consulta para la convocatoria a una Constituyente se iba a realizar en los comicios donde se elegía a su sucesor, a quien le entregaría el cargo en enero de 2010.
teleSUR – MM