Hospital Cardiológico venezolano atiende a niños nicaragüenses

En el centro asistencial se realizan intervenciones quirúrgicas complejas y de alto riesgo y ha logrado un 95 por ciento de supervivencia.

Hasta el 21 de diciembre, el Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano Doctor Gilberto Rodríguez Ochoa, que funciona en Caracas desde hace cuatro años, intervino 1111 pacientes en 2010, mientras que en 1998, en toda Venezuela sólo se operaron 141 niños con estas patologías.

De la cifra de 1.111 pequeños intervenidos, 564 son por cirugía y el resto por hemodinamia y electrofisiología, así como 66 pacientes provenientes de 12 países, como Gambia, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, entre otros, informó este lunes la directora del centro asistencial, Isabel Iturria.

Iturria destacó la importancia de este balance, tomando en cuenta que menos de ocho hospitales en el mundo logran tal cantidad de intervenciones con 95 por ciento de sobre vivencia en cirugías complejas y de alto riesgo.

Resaltó, en el programa Despertó Venezuela transmitido por Venezolana de Televisión (VTV), que ya suman 4800 intervenciones gratuitas desde el arranque del Hospital creado por el Gobierno del presidente Hugo Chávez.

Iturria reiteró el éxito del banco de tejidos cardiovasculares del Hospital, inaugurado en 2009, único en Venezuela y que permite preservar a -130 grados centígrados, con tecnología de nitrógeno líquido, segmentos cardiovasculares provenientes de donantes fallecidos, con el fin de utilizarlos en pacientes que lo requieran.

Ya suman 18 válvulas cardíacas conservadas, que pueden usarse en cualquier momento, en el transcurso de los próximos diez años.

En Venezuela no era factible la preservación de injertos cardiovasculares, pero ahora es posible garantizarles una mayor calidad de vida a los niños con cardiopatías congénitas gracias a esta tecnología.

Iturria acotó que este banco de tejidos es un paso preparatorio para el programa de trasplante cardíaco-pediátrico del país. “Esto ocurrirá en cualquier momento”, afirmó, al tiempo que ratificó el llamado a la donación voluntaria de órganos, tejidos y sangre.