Prensa Latina
Tres presidentes miembros de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao) y el primer ministro keniano, Raila Odinga, llegan hoy a aquí para intentar resolver las pugnas por el poder presidencial.
Los mandatarios de Cabo Verde, Pedro Pires; Sierra Leona, Ernest Koroma; y de Benin, Thomas Yayi Boni, junto a Odinga, enviado por la Unión Africana (UA), intentarán persuadir a Laurent Gbabgo de que ceda el poder a Alassane Ouattara.
Pires, Koroma, y Yayi Boni informaron al presidente nigeriano y titular de la Cedeao, Goodluck Jonathan, sobre su misión mediadora el pasado 28 de diciembre en Abiyán, capital económica marfileña.
El secretario de Estado de Relaciones Exteriores de Cabo Verde, Jorge Borges, declaró que esa visita a Abiyán de los enviados por la Cedeao «permitió establecer un puente hacia el diálogo entre las dos partes» en conflicto.
Sin embargo, Gbagbo consideró en su discurso de Año Nuevo a la presión ejercida sobre él para que deje de ser presidente como un «intento de golpe de Estado con la rúbrica de la comunidad internacional».
La Cedeao, la ONU, la UA, la Unión Europea (UE) y los gobiernos de Francia y Estados Unidos reconocen como mandatario marfileño a Ouattara, ganador según la Comisión Electoral Independiente, mientras el Consejo Constitucional reconoció como triunfador a Gbagbo.
Ouattara permanece en su sede en el Hotel Golf de Abiyán, donde 800 cascos azules de la Operación de Naciones Unidas en Costa de Marfil(Onuci, en inglés) velan por su seguridad.
Asimismo cuenta con el respaldo de la milicia Fuerzas Nuevas dirigida por su primer ministro, Guillaume Soro, aliado hasta hace un mes de Gbagbo.
Soro instó el pasado 22 de diciembre al Consejo de Seguridad de la ONU, a la UE, a la UA y a la Cedeao a usar la fuerza para sacar a Gbagbo del palacio presidencial.
La actual crisis de gobernabilidad afecta a este país, aún dividido después de la guerra civil desde 2002 hasta 2007, cuando Gbagbo y Soro firmaron la paz y conformaron un gobierno de coalición.
Desde abril de 2004 hasta la fecha, la Onuci ha desplegado en esta nación de África occidental más de nueve mil cascos azules, apoyados por 900 soldados de la fuerza francesa Licorne.
Entretanto, las Fuerzas Armadas marfileñas suman 17 mil 50 miembros, de acuerdo con datos divulgados en 2010 por el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos.