Prensa Latina
La ministra española de Economía, Elena Salgado, descartó hoy aquí que Portugal necesite un rescate financiero exterior para cubrir sus compromisos de deuda, como especularon diversas versiones periodísticas el fin de semana.
En declaraciones a la Cadena Ser, Salgado se mostró convencida de que la nación lusa no tendrá que recurrir a ningún plan de ayuda de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), como ya ocurrió en Grecia e Irlanda.
Creo que Portugal no tendrá que acudir a ningún plan porque está cumpliendo sus compromisos para reducir el déficit fiscal, remarcó a la radioemisora madrileña la también vicepresidenta segunda del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
A su juicio, la administración del primer ministro José Sócrates va a tener la posibilidad de superar la actual situación por sus propios medios, porque su economía está creciendo y se llevarán a cabo las reformas necesarias para paliar las debilidades estructurales.
Salgado insistió en que el Ejecutivo portugués está cumpliendo sus compromisos, lo cual, auguró, será reconocido.
Explicó que la economía lusa necesita reformas porque ha crecido relativamente poco en la última década, sin que sus cuentas públicas hayan reflejado superávit ni siquiera en los momentos de bonanza.
Contrastó ese escenario con el caso de España, donde, según su criterio, sí se logró superávit «en los años buenos», pese a la cual las cuentas están en reconversión y se pusieron en marcha cambios estructurales necesarios.
Ante el nerviosismo de los mercados, la titular de Hacienda sugirió como receta que los Gobiernos acometan transformaciones para sanear la economía y potenciar el crecimiento.
Reportes periodísticos difundidos la víspera indicaron que Alemania y Francia, consideradas las locomotoras de la UE, están aumentando la presión sobre Lisboa para que solicite un auxilio al bloque comunitario y al FMI.
Esas versiones dieron cuenta de conversaciones preliminares ante la posibilidad de que Portugal pida ayuda si sus costes de financiación en el mercado se elevan demasiado.
Esta semana, la vecina nación ibérica volverá a centrar la atención de los mercados con su primera emisión de bonos de 2011, programada para el próximo miércoles.
Un día después se estrenará en las subastas el Tesoro español, con la colocación de bonos a cinco años, con una referencia del 3,25 por ciento y vencimiento el 30 de abril de 2016.
Sólo entre España, Italia y Portugal, tres de los países de la llamada periferia de la zona euro más presionados por su deuda, esperan colocar en los próximos días más de 11 mil millones de euros, de acuerdo con analistas.