Ramón Martínez
El comienzo de sesiones de la Asamblea nacional de la República Bolivariana de Venezuela, nos trae como nuevo elemento el debate que a su interior se avizora y que ya lo enuncio su presidente, el diputado Fernando Soto Rojas, en el discurso pronunciado el día de la instalación de dicho poder legislativo, en donde entre otras cosas hizo una brillante exposición de lo que se debe debatir en dicho escenario.
Se abre un debate que tiene que ver necesariamente con temas de carácter ideológico, discutir sobre la libertad y la democracia, el metro, la inseguridad, la legitimad o no del CNE (Consejo Nacional Electoral), el TSJ (Tribunal Supremo de Justicia), la propiedad privada o Cuba, ese no es tema del momento, para ello se llevan 11 años en los cuáles ese debate se ha dado en todos los escenarios posibles.
La correlacion de fuerzas de la actual asamblea, se da de la siguiente forma: el 59.4% de las curules las ocupan los diputados de la bancada Revolucionaria (alianza PSUV-PCV) y el 40.6% los partidos de la llamada Mesa de la Unidad (alianza opositora de derecha). He ahí el escenario Revolución Vs Contrarrevolución, no hay otra realidad.
El debate se torna interesante por demás. Las posiciones se enfrentaran de hecho y cada uno expondrá lo que piensa, eso esperamos. No dudamos que la bancada Revolucionaria así debe hacerlo, pero no creemos que la oposición contrarrevolucionaria asuma el debate en esa tónica y no se dedique a la conspiración.
El debate que se aproxima debe ser de carácter nacional y sacarlo a la calle y comunidades. Tumbar los esquemas del formalismo y derrotar el burocratismo que tanto daño hace a este proceso de cambio, es decir, el parlamentarismo de calle hay que revolucionarlo,. Convertirlo en verdadero, llevarlo a la comunidad y debatir con ella, en el barrio,. Transformar el modelo – no en los alrededores del palacio legislativo- es la tarea de los diputados que defienden este proceso, es una de las formas de profundizar la revolución.
Venezuela con una constitución aprobada en referendo, permite que el debate de las ideas se dé. Los niveles de tolerancia son inconmesurables. Hay una democracia viva. Es una de las fortalezas de la Revolución Bolivariana. Por eso el debate debe ser ideológico y buscar por medio de él, el verdadero modelo de desarrollo social y económico que nos lleve a la construcción de una sociedad más justa y de mayor igualdad. Ese es el debate señores: capitalismo o socialismo.
Saludos compatriota muy acertado su escrito el 15 nos vemos por la Asamblea acompañando al comandante buen dia.
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