Rafael Cortes-Edil de Santa marta
La Lata es una quebrada que por la extracción de material de los cerros aledaños en la ciudad de Santa Marta, capital del departamento del Magdalena, en el caribe colombiano, para la construcción de la marina ilegal que han instalado en la playa y aguas marítimas de la bahía más linda de América, en un espacio publico patrimonio cultural de la nación, un patrimonio natural, paisajístico, arqueológico, y un bien de uso publico, por encima de la constitución y la ley e intereses colectivos, dado en concesión por 20 años en una extensión de 21.3 hectáreas por las autoridades marítimas Dimar y Capitanía de puerto, acolitado por el alcalde distrital y el Dadma.Seis son las grandes preocupaciones que se han derivado por la problemática de la quebrada, cada una directamente relacionada con otra anterior. Les presentamos el origen de ellas y sus consecuencias.
1. Erosión:
Actualmente en la zona de los cerros tutelares de la ciudad y en donde fluyen las cuatro cuencas que llenan la represa de Los Fundadores funcionan dos canteras: Las Delicias, propiedad de la empresa A&L Dávila S.C.A. y Cantera Sarita, propiedad de Minera La Milagrosa S.A, ambas con sus respectivas licencias ambientales y contratos de concesión. Aunque el sector está aprobado como zona de explotación minera, no cabe duda que la progresiva erosión que deja la actividad puede afectar la salida de las aguas que llevan sedimentos como piedras, arena y arcilla a la represa de Los Fundadores, que desde hace más de una década no le hacen el mantenimiento para darle mayor profundidad. Originalmente el embalse posee ocho metros de fondo y hoy llega tan solo a tres.
2. Lixiviados:
Es una preocupación por estos días el tema de qué tan infectadas están las aguas que corren por las calles samarias, hasta el punto que la intranquilidad se focaliza si ésta viene con residuos contaminantes del bausero de la ciudad o lixiviados. La empresa que maneja el relleno sanitario, Interaseo, ha insistido que el agua que baja de la quebrada Palangana y que pasa por el sector no trae elementos tóxicos, toda la corriente baja por canales perimetrales que bordean el relleno y desembocan sin problemas. La Secretaría de Salud se encargará de tomar muestras a fin de verificar si contienen o no lixiviados.
3. Invasiones:
En los últimos 20 años el fenómeno de los barrios de invasión se asentó en la zona nororiental de la ciudad, más de 80 mil personas ocupan las laderas de los cerros del sector. Los Fundadores, Ondas del Caribe, Galán, entre otros, fueron construidos en originales sitios de desagüe para el agua de La Lata. Los viejos pozos donde se extraía la arcilla para las ladrilleras, fueron rodeados de viviendas y en épocas de inverno servían para amortiguar los desbordamientos. Sus residentes han hecho que las corrientes sigan bajando por las desordenadas calles hasta caer en una vía tan importante como la Avenida del Libertador.
4. Aguas negras:
La mala planificación con la que fueron levantados muchos barrios de la Comuna Cinco es una de las causas por las que su sistema de alcantarillado está colapsado. A esto se le suma que varios habitantes deciden optar por arrojar basuras por las alcantarillas o dejar abiertas las tapas para que el agua corra por allí, una opción que ha provocado que en esa misma zona y otros sectores residenciales las aguas negras tengan que salir y revolverse con las de la quebrada.
5. Aguas represadas:
Una vieja característica de Santa Marta es la ausencia total de un sistema de alcantarillado pluvial. Para las administraciones distritales ha sido uno de sus puntos negros en cuanto al manejo urbano de una ciudad turística por excelencia, pero que se raja en cuestiones de presentación ante sus visitantes. Una de las vías principales que conduce hacia sitios como la Quinta de San Pedro y el Parque Tayrona, la Avenida del Libertador, es el estanque por naturaleza de las aguas de La Lata, que con cada temporada invernal se evidencia el descuido de quienes tienen la responsabilidad pública de mantenerla óptima para su uso.
6. Caos:
Desde Los Fundadores, recorriendo el barrio El Jardín hasta Pescadito, el fenómeno de la Lata pasó de ser hace seis meses de un mero efecto negativo de las lluvias, para convertirse en el 2011 en un problema de orden social, donde el desespero ha provocado que los residentes de los barrios afectados, no importando su estrato, tomen medidas propias sin que la autoridad distrital evite de tajo acciones como el bloqueo de vías con sacos, la construcción ilegal de reductores de velocidad en algunas calles o las protestas que vienen aumentando, exigiendo soluciones inmediatas.
Mayor información: Teléfono fijo Santa Marta 435 03 23 y celular 316 138 18 27
