Mueren 50 iraquíes por atentados en Baaquba y Bagdad

Al menos 50 peregrinos iraquíes murieron y otros 150 resultaron heridos hoy por atentados en Baaquba, cuando se dirigían a la ciudad sagrada chiita de Karbala, y en esta capital, reportaron fuentes de seguridad.

Dos ataques, con apenas unos 20 minutos de diferencia, se registraron cuando una caravana de visitantes chiitas pasaba por el distrito de Kanaan y en inmediaciones de una estación de policías, ambos en Baaquba, capital de la provincia noreste de Diyala.

Testigos relataron inicialmente a un canal local que la primera agresión provocó por lo menos 17 víctimas fatales, mientras la segunda, ejecutada con un carro bomba, provocó tres, pero fuentes oficiales aseguraron que la cifra era mucho mayor.

El cuartel policial del centro de Baaquba acogía una exposición de armas y municiones incautadas a grupos irregulares en sus actividades terroristas, y quedó con severos daños por causa de la voladura del vehículo cargado de explosivos.

Con estas acciones sumaron cuatro bombazos similares en Diyala en los últimos días, aunque las de hoy estuvieron dirigidas a miembros de la comunidad chiita que se disponían a celebrar el Arbaeen en Karbala.

Precisamente, un civil pereció y 10 más sufrieron lesiones en Al-Doura, sur de Bagdad, cuando se preparaban para esa festividad que marca 40 días posteriores a la muerte del Imán Al-Hussein, nieto del Profeta Mahoma y tercera figura más venerada del Islam chiita.

El miércoles, un atentado suicida contra un centro de reclutamiento policial en el barrio de Al-Jadieda, en Baaquba, provocó 12 muertos y 50 heridos en Diyala, un día después de un ataque contra otra instalación similar que causó 54 muertos y 137 heridos en Tikrit.

Tanto el representante especial del secretario general de la ONU para Iraq, Ad Melkert, como personalidades políticas nacionales condenaron enérgicamente los ataques terroristas contra los centros de reclutas, y expresaron su preocupación porque tales actos dañen los esfuerzos de reconstruir el país y garantizar tranquilidad ciudadana.

Igualmente, el Frente Turcomano Iraquí en la región del Kurdistán mostró su repulsa por la continuación de las «violaciones de la seguridad» contra la población y urgió al Gobierno a «actuar seriamente para detener el derramamiento de sangre».  PL