Sindicatos e industriales brasileños criticaron hoy la decisión del Comité de Política Monetaria (COPOM), del Banco Central, de elevar 0,5 por ciento la tasa básica de interés (SELIC) y fijarla en 11,25 por ciento.
«Lamentamos profundamente que la producción, el crecimiento y la generación de empleos sean los grandes perdedores con la decisión del COPOM», afirma una nota de prensa de la central obrera Fuerza Sindical, para la cual los altos intereses constituyen un fuerte freno a la economía y obstaculizan el desarrollo.
Por su parte la Confederación Nacional de Dirigentes de Comercios asegura que el incremento del SELIC sólo fue necesario por la falta de control de las cuentas públicas y apunta que la medida desestimula las inversiones del sector privado y perjudica la formalización del mercado de trabajo.
En un comunicado, la Confederación Nacional de las Industrias (CNI) califica de precipitada la decisión del COPOM, que debió esperar surtieran efecto las medidas de contención del crédito anunciadas el mes pasado. Añade además que el incremento del SELIC compromete el crecimiento de la economía a largo plazo.
«La elevación de los intereses es el camino más fácil de control de precios, sin embargo es el más perjudicial. El impacto recae únicamente en el sector productivo, afectando negativamente la actividad y el empleo», subraya la CNI.
En una nota de prensa el presidente de la Federación de las Industrias de Sao Paulo, Paulo Skaf, consideró un error el incremento de los intereses porque no resulta eficiente para contener la inflación.
«El Banco Central, además de cuidar de la moneda, debe preocuparse con el empleo y el crecimiento económico, que serán penalizados por esa decisión», acotó Skaf.
De su lado, la Federación de las Industrias de Río de Janeiro advierte que «en el actual contexto de intereses y de crecimiento bajo en los países desarrollados, el aumento del SELIC estimula aún más la entrada de dólares y la consecuente valorización del real (la moneda brasileña)». PL