Expectativa ante discurso a la Nación de Obama

Las expectativas por el discurso sobre el estado de la Nación que pronunciará hoy el presidente estadounidense, Barack Obama, aumentan en la medida que muchos anticipan un movimiento hacia el centro político.

Sobre este ejercicio de oratoria hay una intensa especulación a escasas horas de que demócratas y republicanos se junten en el Congreso federal.

Por ejemplo, medios estadounidenses señalan que esta interpretación implica establecer que el mandatario gobernó «desde la izquierda» durante sus dos primeros años, algo lejos de la realidad.

Los hechos muestran cambios en su equipo más cercano en la Casa Blanca tras los comicios de noviembre, lo cual pudiera definirse como un acercamiento mayor al sector empresarial.

No obstante, es exagerado decir que eso fue un giro de 180 grados en la política de la Casa Blanca.

La historia evidencia que el primer presidente negro de Estados Unidos resultó electo sobre la base de un discurso progresista y un mensaje de conciliación ante el clima de confrontación imperante en Washington.

Sin embargo, ya al frente de la nación y pese a los intentos de diálogo, los republicanos rechazaron de plano toda colaboración con el Gobierno demócrata, el cual llegó a la mansión ejecutiva con un triunfo arrollador.

En la práctica, Obama mostró un pragmatismo que desilusionó a parte de su base progresista al lidiar con la crisis financiera de una manera agradable para Wall Street y reformar el sistema de salud sin llegar a tocar a las aseguradoras.

En algunos análisis de los dos primeros años de Gobierno, la moderación y la cautela en la reformas marcaron la etapa.

De ahí que el interés por ver el rumbo que anunciará Obama aumenta en un escenario político diferente al que encontró en 2009, en el cual la economía pesará de forma determinante.

La creación de empleo, los recortes al gasto público y los intentos republicanos para enterrar la reforma sanitaria de Obama deben estar en cualquier análisis y pesar en la inclinación del Gobierno hacia una posición más moderada y de centro como condición para enfrentar una reelección en 2012. PL