Por Ángel Cristóbal García /Filólogo
(Especial de Prensa del Sur)
Esta columna no tiene otro interés que aquel de mejorar nuestro uso y por ende nuestro conocimiento del idioma Español, sin ánimos de pedantería; sino de corregir con humildad nuestros errores gramaticales, ortográficos y semánticos… HACE unos días, vi el anuncio de una valla sobre un famoso medicamento, donde se puede leer: «Para el dolor de cabeza y el malestar estomacal, tome… (obviaré su nombre) que alivia dos malestares de un solo viaje«. No dudo de la efectividad de esa sal de frutas, pero lo correcto, amigo publicista, hubiese sido redactar: «alivia dos malestares de una sola vez«… CASI todo el mundo dice o escribe: «Para mí fue bien importante», «Estoy bien comprometido con esta tarea», «Fulano es un tipo bien chévere». Pero en defensa del idioma debemos acotar que lo correcto sería decir o escribir: «Para mí fue muy importante», «Estoy muy comprometido con esta tarea», «Fulano es un tipo muy chévere» y dejar de confundir el adverbio de cantidad “muy” con el adjetivo “bien”… OTRA aberración del idioma muy común entre nosotros es el uso, en pleno siglo XXI, del arcaísmo «naiden«; compañeros y compañeras, ¡hace más de un siglo que se abolió ese término! Lo correcto es usar la voz «nadie«. Si en una revolución no se retrocede, ni para tomar impulso, tampoco debemos regresar al lenguaje arcaico. “Ser cultos para ser libres”, decía Martí y nuestros próceres son ejemplos en el magnífico uso que hacían del lenguaje escrito y oral, ¿o no? YA QUE hablamos de revolución, cuando esta palabra se refiere a un movimiento social histórico de un país, en una etapa determinada, deberá escribirse en mayúsculas. Por ejemplo: Revolución Francesa, Revolución Cubana, Revolución Bolivariana, Revolución de Octubre; no así en casos como: «estamos haciendo revolución»… LEI en un renombrado periódico la siguiente oración: «Una sala accidental acaba de ordenar el pago de 200 mil BF a el sindicalista Fernández». ¿Acaso no estudió el redactor en sus clases de Gramática que la preposición «a» y el artículo «el» cuando están juntos se apocopa? Lo correcto amigo es decir: «al sindicalista«. Otras veces ocurre lo contrario: «Mañana subiré al Ávila»… ¡No!, lo correcto es expresar: «Mañana subiré a El Ávila», por cuanto en este caso el artículo forma parte del nombre. LOS CORRECTORES siempre se quejan de los redactores «gerundinos», es decir de aquellas personas que hacen mal uso del gerundio, algo que es bastante común. El gerundio es válido en oraciones donde exista simultaneidad en la acción, que justifique el uso de dos verbos: voy cantando, manejas hablando, vivimos trabajando, entró cerrando la puerta. O anterioridad: estudiando serás un buen ciudadano. Un error muy común en la boca y pluma de escritores, periodistas, locutores, presentadores, comunicadores sociales, políticos, gobernantes y profesionales de las diferentes ramas del saber es el siguiente: «Los encartados están siendo investigados por corrupción». Cuando lo correcto es: «Los encartados son investigados por corrupción». ¡Bueno!, ya se nos acabó el espacio. Continuaremos la cacería el próximo miércoles. Magister dixit.