Presidente ecuatoriano registra el respaldo popular más alto, desde el retorno a la democracia

Quito, 3 feb (Andes).-  A cuatro de años de iniciada su gestión, el nivel de aprobación del presidente Rafael Correa es uno de los más altos de la historia del país desde el retorno a la democracia en 1979, según revela un estudio de la empresa encuestadora Cedatos.

Cedatos realizó un análisis de la aprobación de los presidentes elegidos democráticamente iniciando con Jaime Roldós, que empezó su gestión el 10 de agosto de 1979 con un respaldo del 68% y tras su fallecimiento (24 de mayo de 1981) tenía el 44% de respaldo

Después de Roldós – que resultó elegido por una alianza entre el partido populista Concentración de Fuerzas Populares y el partido demócrata cristiano Democracia Popular- todos los demás mandatarios reflejan un apoyo de menos del 40%, excepto Rafael Correa.

El actual mandatario ecuatoriano, según Cedatos, inició su gestión, el 15 de enero de 2007, con un respaldo del 73%, apoyó que a los cien días de mandato se incrementó al 76%. Al cumplir un año el apoyo registró un 64% y  aumentó  al 70% en su segundo año de administración.

Por el desgaste natural del poder, sumado a los efectos de la crisis financiera internacional y agravada por problemas en el suministro de energía eléctrica como consecuencia de un prolongado estiaje, en su tercer año de Gobierno el joven mandatario registró el nivel de apoyo más bajo en todo su periodo: 41%.

Desde entonces y hasta la actualidad, el respaldo popular se mantiene en un 56%, de acuerdo a las cifras publicadas por Cedatos.

A diferencia de Correa, los presidentes Jamil Mahuad (del 10-10-1998 al  21-01-2000) y Abdalá Bucaram (del 10-10-1996 al 6-02-1997) terminaron abruptamente sus mandatos con una pobre aceptación popular del 7%.

Mahuad, quien fue derrocado por una revuelta popular al decretar un feriado bancario que congeló las cuentas de depósitos de miles de ciudadanos, había iniciado su período con el 66% de aprobación; mientras que  Bucaram, quien fue cesado por el Congreso que lo declaró con incapacidad mental para dirigir al país, empezó su gobierno con el 63% de respaldo.

Lucio Gutiérrez Borbúa fue otro de los mandatarios que inició su gestión con una alta aprobación: el 64%. Sin embargo, ésta fue disminuyendo debido a un cambio en su discurso de izquierda que lo alejó de la simpatía popular. Aún antes de asumir el poder, Gutiérrez se declaró como el mejor aliado del gobierno de los Estados Unidos.

Finalmente, al igual que Mahuad y Bucaram, el coronel retirado del Ejército fue removido de su cargo, el 20 de abril de 2005, por la presión del pueblo, concluyendo su periodo con el 32% de apoyo.

Gustavo Noboa Bejarano, quien sucedió a Mahuad, registró al inicio un 51% de aceptación y concluyó con el 35%.

El cardiólogo Alfredo Palacio, quien asumió el poder luego del derrocamiento de Gutiérrez inició con un apoyo del 53%, al terminar su gestión, el 14 de enero del 2007 registró un 29% de aceptación.

Oswaldo Hurtado, quien sucedió constitucionalmente a Jaime Roldós concluyó su periodo, el 10 de agosto de 1984, con un apoyo del 31%, luego de haber iniciado con el 44% a favor.

El presidente de derecha, León Febres Cordero asumió el 10 de agosto de 1984 con un respaldo del 44%. El mandatario quien manejó el gobierno con mano dura concluyó su periodo constitucional con el 32% de aceptación, según el estudio de Cedatos.

Posteriormente, el socialdemócrata Rodrigo Borja asumió el poder el 10 de agosto de 1988 con un nivel de popularidad de 46% que disminuyó al 36% al terminar su mandato, el 10 de agosto de 1992.

Sixto Durán Ballén inició su mandato con el 51% y terminó con un 38% de popularidad.

A diciembre de 2010, la encuestadora CMS registró una aceptación del 73,19% en la gestión del mandatario Correa; mientras que la empresa Santiago Pérez indica que el 71% de ecuatorianos calificó como positiva la labor del jefe de Estado.

Polibio Córdova, director de Cedatos, calificó como inédito el promedio de aprobación del presidente. “Son cifras inéditas. Cuatro años con un presidente con tantos problemas, con revueltas de por medio, que tenga un 56 por ciento, es inédito”, dijo Córdova entrevistado por ANDES.rm