Denuncian que Gobierno mexicano acosa a medios de comunicación y restringe libertad de expresión

El reciente despido de la periodista mexicana Carmen Aristegui de una radio por comentarios sobre el presunto alcoholismo que padece el presidente, Felipe Calderón, comprueba el constante acoso y la violación de la libertad de expresión que el GobiernoFederal mantiene sobre los medios de comunicación social, dijo a teleSUR este martes el editor en jefe del rotativo mexicano Proceso, Raúl Mongue.

Aristegui fue despedida hace pocos días de la emisora radial MVS porque en el programa que conducía en este medio invitó a la oficina de la Presidencia a que aclarara el rumor sobre que el presidente de la República, Felipe Calderón, sufría de alcoholismo.

»¿Tiene o no problemas de alcoholismo el Presidente? Debería la Presidencia dar una respuesta clara, nítida y formal al respecto”, cuestionó la periodista en su programa.

Con esta interrogante, la comunicadora mexicana se refería a una manta colocada por integrantes del Partido del Trabajo (PT) dentro del Parlamento la semana pasada en la que aseguraban que el jefe del Ejecutivo padecía problemas de bebida.

Sobre esto, Mongue afirmó que »este hecho se inscribe en una serie de circunstancias de acoso gubernamental que ha venido sucediéndose, no sólo en el caso de Carmen Aristegui, sino en otros muchos medios».

»Nadie puede mover tan fácilmente a una persona y menos un par de días después que dio estos comentarios», comentó.

Consideró que este tema »no se había abordado con la mesura y con la profundidad que Carmen Aristegui le dio en ese momento».

Consultado por teleSUR, el experto mexicano en medios de comunicación, Jenaro Villamil, indicó que »en ningún momento ella violó un Código de Ética (…) no creo que haya un código que diga que la periodista», no debe hacer ese tipo de cuestionamientos debido a que Aristegui »lanzó una interrogante, no un rumor».

»Hay temas incómodos para la Presidencia de la República. Hay asuntos que no deben ser tocados por que se alteran los equilibrios de los estamentos de poder», dijo.

Villamil acotó que en México »desgraciadamente,  tenemos un sistema dominado por empresas comerciales (…) son empresas privadas las que controlan los medios radiales».

Ante este hecho, el especialista sostuvo que el gobierno de la nación ofrece »muy pocas garantías  para la protección  de los periodistas».

Con respecto a las afirmaciones del Gobierno de que no tenía nada que ver con el despido de la periodista, Villamil comentó que la empresa notificó al Ejecutivo sobre la medida, lo que puede considerarse una acción sospechosa.

«¿Desde cuándo una empresa radiofónica le comunica a la Presidencia de la República el despido de una persona?», se preguntó.

Mongue recordó que el despido de Aristegui de la emisora radial ha traido protestas populares ante la violación a la libertad de expresión por parte de las autoridades gubernamentales. Telesur

ml