Geraldina Colotti: El Día de la Mujer ha sido banalizado

María Cristina Martínez

Foto. Fausto Torealba

Laescritora, poeta, filósofa y feminista italiana Geraldina Colotti llegó a Caracas para participar en la Conferencia Mundial de Mujeres de Base, que se realiza desde el 4 de marzo y culmina hoy con una gran marcha que saldrá de la plaza Morelos y recorrerá distintas calles de la capital hasta llegar a la plaza Caracas, en conmemoración de los 100 años del Día Internaciona de la Mujer.

Colotti estuvo 23 años privada de libertad en la ciudad de Roma por ser comunista. Militó en las llamadas Brigadas Rojas (Brigatte Rosse), organización revolucionaria que Estados Unidos ha calificado de “terrorista”, de la misma manera que lo ha hecho con muchas otras que rechazan el imperialismo como fase superior del sistema capitalista.

En su carrera de escritora ha publicado diversos libros de poesía y cuentos, como Versi cancellati (Versos borrados), Sparge rosas (Difusión de rosas) y una novela para jóvenes llamada El secreto, que habla de la lucha armada.

—¿Cuándo empieza usted a militar en la izquierda?

—Soy comunista, rebelde desde los 13 años. Como yo hay muchas otras compañeras y compañeros en Italia. En 1968, la crisis del capitalismo hizo que en todo el mundo surgieran movimientos radicales de masas. Era la época del Che Guevara, de la revolución cubana, de Vietnam y de la lucha contra las políticas de Estados Unidos.

—¿Cómo se vivió esta época en Italia?

—El Estado italiano estaba sometido a Estados Unidos, a la OTAN. La burgesía intentaba quitar la democracia y regresar el fascismo de (Benito) Mussolini, quien había sido derrotado en 1945 por la resistencia. Ellos (los burgueses) le tenían miedo a la lucha de masas y por eso cometían asesinatos. El 12 de diciembre de 1969 pusieron una bomba en la plaza Fontana, ubicada en Milán, que dejó muchos muertos y heridos.

—¿Cómo surgieron las Brigadas Rojas?

—Paralelo al Estado italiano, había una estructura fascista, financianda por la OTAN y la CIA, que controlaba a militantes del Partido Comunista Italiano. Por ello, los sectores populares decidieron tomar las armas y construir una organización combatiente política y militarmente. Una organización revolucionaria y radical. No era un proyecto de un pequeño grupo, sino de los diferentes sectores de la sociedad.

—¿Muchas mujeres se unieron a esta lucha?

—Sí. Mara Cagol, por ejemplo, es una de las fundadoras de la organización. En esa época las mujeres italianas eran muy oprimidas. No teníamos derecho al divorcio o al aborto. La Iglesia católica oprimía a la mujer, condición que se mantiene. Entonces era necesario unirnos a la lucha armada para lograr reivindicaciones y leyes importantes en nuestra defensa.

CIEN AÑOS DE HISTORIA

A 100 años de la promulgación del Día Internacional de la Mujer, la memoria histórica del feminismo se ha visto trastocada por el sistema imperante. “En Italia y en todo el mundo el Día de la Mujer ha sido banalizado. Se celebra de una manera muy ritual”, afirma Colotti.

“En los años 70 las feministas radicales marchaban los 8 de marzo y cualquier otra día para conmemorar nuestras luchas”, agrega.

Colotti no duda en asegurar que la derecha mundial ha desvirtuado todas las fechas simbólicas revolucionarias. “Nosotros tenemos que difundir lo esencial de nuestra historia. Eso es parte de nuestro trabajo”, enfatiza.

—Hay un permanente prejuicio hacia el femenismo. ¿Por qué?

—Hay críticas internas que hemos venido haciendo. La lucha radical ha cometido muchos errores y relativamente somos muy jóvenes. No supimos hacer la mediación, mientras que la burguesía ha combatido el feminismo con todas las armas y una de ellas es la ruptura de la memoria para evitar que los jóvenes conozcan nuestra historia. De igual manera pasa con todas nuestras luchas. Por ejemplo, actualmente la burguesía quiere hacer creer que el fascismo y el comunismo es lo mismo y no es así.

—Sin embargo, el fascismo continúa de distintas maneras…

—Sí. El gobierno de (Silvio) Berlusconi fue fascista, por supuesto en una coyuntura diferente a los años 40. No fue una dictadura clásica como la de Mussolini. También existe un partido xenofóbico en el norte de Italia. En el Sur (Latinoamérica) hay un fascismo enmascarado de democracia, como es el caso de Colombia, donde se verticaliza la política. El populismo es también un aspecto del fascismo y en este sentido los medios de comunciación han jugado un papel importante.

—Esa es la Guerra de Cuarta Generación…

—Exactamente. Las personas interiorizan los preceptos de la publicidad y las mujeres son usadas como objetos sexuales. A través de los medios también se transmite la idea de que la democracia no es participación, sino esperar que los líderes políticos decidan nuestro destino.

—Pero omiten que esa democracia burguesa masacra a los pueblos…

—Eso es lo peor de todo, porque nos quieren hacer creer que ellos tienen las manos limpias. Quieren convencernos de que la democracia es la injerencia de los Estados Unidos; lo que hay en Irak, Afganistán, Colombia e Israel. En mi poema Palestina digo: “Quiero una víctima educada que me agradezca que yo lo quiero matar”. Así es Estados Unidos.

Durante el cumplimiento de su pena en la cárcel de Roma, Geraldina no abandonó en ningún momento su oficio de escritora. “Escribí muchos textos románticos pero también políticos, que es el tema por el que más me preocupo”, dice.

—¿En qué momento usted comienza a escribir para el periódico Il Manifesto?

—Me apresaron en 1987, pero la ley italiana permite que uno salga algunas horas a trabajar cuando se ha cumplido la mitad de la pena. Es allí cuando empiezo a laborar en Il Manifesto. La vida en la cárcel es dura, pero para las revolucionarias es nada. Los ideales nos fortalecen. Somos una pequeña parte de una lucha mundial. Yo no sentí dolor. Por el contrario, estuve contenta. Por eso, lo que escribí en la cárcel está impregnado de las ironías que tiene la vida.

—¿Qué tal la Conferencia Mundial de Mujeres de Base?

—Los puntos de la conferencia han sido bien importantes. El gran logro es ver a mujeres de todo el mundo trabajando conjuntamente. Tuvimos problemas de organización seguramente por ser la primera vez que realizamos este encuentro, esperemos que para la próxima edición sea mejor.

Kamikaze

autora: geraldina colotti

Estoy entre ustedes
que tienen habitaciones tranquilas
y aire acondicionado
estoy en la mira
en el sillón
en el cartero
en el bus que tarda en la mañana
Estoy entre ustedes
me han visto en el espejo,
las manos sucias
las vuestras.

Ciudad CCS

ml

Un comentario sobre “Geraldina Colotti: El Día de la Mujer ha sido banalizado

  1. Para mi la criatura mujer es suprema ya que sin ellas el mundo no existiria son la maxima expresion de la vida por eso a todas las amo las respeto y las admiro por ser tan valientes en todos lo que se llama peripecias de la vida sin ellas no hay alegria ni tristezas.

    Me gusta

Los comentarios están cerrados.