La Conspiracion Mundial de la ultraderecha en contra de la Humanidad

Por: Ing. JUAN E. GARCÍA R. (Bogotá- Colombia)-

La ultraderecha internacional constituida por los círculos imperialistas, agrupados hoy en las más poderosas corporaciones multinacionales y los medios gobernantes de las potencias capitalistas; reunidos en clubes como el del Bilderberg, conspiran contra la existencia de miles de millones de seres humanos que vivimos en el planeta.

La crisis económica y social del sistema capitalista, que se mantiene durante esta ultima década, y que se manifiesta por la enorme sobreproducción de mercancías, por la guerra de divisas y el desempleo galopante de la población económicamente activa en todos los países que están bajo la orbita capitalista.

Teniendo como telón de fondo la crisis capitalista, se desarrollan conflictos bélicos que ponen en peligro la paz mundial. En este contexto, los conflictos bélicos que conducen a una conflagración a escala planetaria y tiene rasgos similares a los de la segunda guerra mundial: Los voceros de los medios gobernantes de las principales potencias imperialistas y de la OTAN proclaman hoy el nuevo orden internacional fascista, con el derecho al “ataque preventivo” en cualquier parte del mundo, en donde, según palabras del el secretario general de la organización, Anders Fogh Rasmussen:

“El mundo cambia, afrontamos nuevas amenazas y nuevos retos, y este concepto estratégico asegura que la OTAN sea tan efectiva como siempre en defender nuestra paz y prosperidad”, dijo Rasmussen en una conferencia de prensa tras la primera sesión de trabajo de los jefes de Estado y de Gobierno aliados, reunidos 19 de noviembre de 2010 en la capital portuguesa”. (Nota de Prensa latina.)

Los círculos imperialistas y los medios gobernantes de las potencias capitalistas, ante la profunda recesión en la producción capitalista y viendo el acenso vertiginoso de masas de los pueblos por liberarse del yugo de explotación y miseria que les imponen desde las metrópolis imperialistas; estos círculos imperialistas recurren nuevamente al desarrollo del fascismo, hoy, a través de la OTAN, instrumento seguro de barbarie y de aniquilamiento empleado contra los pueblos que luchan por su liberación.

La anterior decisión de la OTAN, equivale al desconocimiento de todos los tratados del derecho internacional, al desconocimiento de las fronteras de los Estados Nacionales; es la liquidación del escenario de Naciones Unidas, como órgano válido para que las naciones y los Estados traten sus diferencias en arreglo a mantener la paz mundial y, además, es el puntillazo final a la maltrecha Justicia Penal Internacional, a la que jamás a querido reconocer el imperialismo Yanqui. Tanto la ONU, como la creación de la justicia Penal Internacional son producto de los acuerdos de posguerra entre las potencias por iniciativa de la Unión Soviética, como país socialista triunfante de la segunda guerra mundial.

Los historiadores, recuerdan como la base de la política Muniquesa consistió en desconocer los tratados internacionales para facilitar las políticas de agresión, de invasión, de saqueo, de exterminio programado y de esclavitud aplicadas contra los pueblos por Alemania nazi – fascista.

Por ese entonces, los círculos imperialistas de todas las potencias capitalistas financiaron y llevaron al poder a los partidos fascista en Italia y nazi en Alemania en un plazo de 11 años, luego del golpe fascista en Alemania, ocurrido el 30 de enero de 1933, financiaron el rearme del Estado fascista alemán para la agresión, teniendo como principal objetivo el exterminio de todos los partidos comunistas a nivel mundial y la destrucción de la URSS, con su consecuente reparto como botín de guerra entre las potencias imperialistas. Por ejemplo: El Banco de Londres, en ese año de 1933 le aprobó carta de crédito abierta al Gobierno hitleriano mediante el cual se le autorizaba las compras de armamentos y pertrechos de los últimos modelos, incluidos buques de guerra. En ese mismo año, hacia mediados de agosto visitaron Alemania empresarios y banqueros estadounidenses, quienes les aprobaron créditos para construir nuevas fábricas de armamentos y gigantescos medios de guerra y, la remodelación de las ya existentes. A tal punto que la producción de minerales (hierro fundido, acero, plomo, aluminio, vanadio etc,) y de medios de guerra (tanques, cañones y morteros, aviones de guerra, armamentos y municiones etc,) combustibles fósiles y sintéticos y la energía hidráulica; producidos en 1940, superaba 22 veces la de 1933.Todo con vistas al desarrollo de la guerra. Seis años duró el rearme del Estado hitleriano y seis años el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial. Los imperialistas de los EE.UU. , de Inglaterra, de Francia y de Italia se reunían con los imperialistas alemanes en Basilea – Suiza para repartirse las ganancias producto del criminal negocio de las armas y de la guerra mientras el mundo ardía en llamas y en los campos de concentración y de exterminio los nazis asesinaban a millones de seres humanos Por esta razón a Suiza la declararon zona neutral. (Mariscal de la URSS, I. Sukov. La Segunda Guerra Mundial).

Hoy cuando las bodegas están repletas de carros y maquinaria pesada que no han podido venderse en los mercados, precisamente hoy se ha destapado una ola de explotaciones de minería a cielo abierto, de extracción de petróleo a gran escala, de instalación de gigantescos proyectos hidroeléctricos, de la producción de los biocombustibles restando enormes aéreas de siembra para la producción de alimentos con destino al consumo humano en todos los cinco continentes. La pregunta que uno se hace es….¿Para qué quieren tantos minerales, tantos combustibles y tanta energía eléctrica sino es para el negocio de la guerra?

Los voceros de la ultraderecha y sus estadígrafos de ONU, manifiestan a través de diferentes medios de información, en forma descarada, que más del 80% de la población humana a nivel mundial está sobrando.

Las gigantescas concesiones, cada una con cientos de miles de hectáreas, entregadas a las corporaciones multinacionales, ya sea para minería, plantaciones con fines de la producción de biocombustibles y de construcción de grandes embalses hidroeléctricos con su consecuente despojo del territorio a las comunidades rurales, el pillaje de bandas paramilitares y la matanza a mansalva y sobre seguro cientos de colombianos; situaciones similares viven las comunidades rurales a de la gran mayoría de países del planeta. Esta realidad indica que la guerra ya comenzó en las zonas rurales a nivel mundial.

La resistencia, de las comunidades rurales debe ligarse con las luchas de resistencia de los demás sectores sociales y políticos democráticos en pos de la lucha liberadora de los pueblos, aplicando el internacionalismo proletario y la solidaridad de clase entre los sectores oprimidos. Ω