
La Casa Blanca decidió bajar el perfil de la visita del presidente de los EEUU aBrasil, en momentos en que arrecia la operación militar en Libia y Japón lucha contra la catástrofe nuclear
La embajada estadounidense en Brasil informó este viernes que el presidente de los EEUU, Barack Obama, finalmente no dará el discurso público que tenía previsto en Cinelândia, en el centro de la capital carioca, según publicó el sitio web del diarioO’Globo.
Este evento iba a ser la principal actividad del mandatario estadounidense en el país sudamericano, ya que se esperaba una multitudinaria participación popular.
Si bien todavía no fue confirmado el lugar en el que finalmente Obama brindará su discurso, se presume que será en el Teatro Municipal de Río de Janeiro. Aunque en ese lugar habrá un grupo menor de personas.
La sede diplomática estadounidense no especificó las razones por las cuales se decidió esta modificación. Sin embargo, se estima como muy probable que haya sido por la intención del mandatario de mantener la cautela y el bajo perfil, en función del momento de tensión que atraviesa Libia y la catástrofe por el sismo y posterior tsunami en Japón.
Los preparativos de la visita de Obama se están llevando a cabo con mucha discreción, y hasta ahora, las únicas actividades confirmadas en Río de Janeiro son el discurso al pueblo brasileño y una visita al Cristo Redentor en la cima del cerro Corcovado, al que no podrá acceder la prensa.
El Presidente de los Estados Unidos llegará el sábado a Brasilia, donde se reunirá con la presidente Dilma Rousseff y mantendrá reuniones con empresarios de ambos países. Esta visita a Brasil representa la etapa inicial de la primera gira latinoamericana de Obama, que lo llevará también a Chile y El Salvador.
La plaza de Cinelândia, donde Obama debía dar el discurso, fue el escenario de la mayor protesta de los brasileños contra el régimen militar que gobernó el país entre 1964 y 1985. Y también el punto de partida de las manifestaciones en las que, ya a finales de la dictadura, se exigió la elección directa para presidente de la República.
Para este discurso, las autoridades de Río de Janeiro habían previsto un riguroso dispositivo de seguridad con centenares de policías y militares que bloquearan numerosas calles del centro de la ciudad, y hasta paralizaran temporalmente el servicio de subterráneo.
La cancelación del discurso se produjo luego de que varios partidos de izquierda y movimientos sociales anunciaran una serie de manifestaciones en Río de Janeiro para protestar contra la visita de Obama.