Ex jefe jurídico de Palacio fue socio de esposas de los Nule

‘Soy amigo de una de ellas pero no firmé nada ni giré un peso’, dice Edmundo del Castillo.

Del Castillo, ex jefe jurídico del gobierno de Uribe entre octubre del 2007 y agosto del 2010.

El entramado empresarial del polémico Grupo Nule sigue extendiéndose y tocando a firmas y a personajes de todo nivel.

En un rastreo hecho por EL TIEMPO en registros de la Florida (EE. UU.), se encontraron tres empresas vigentes vinculadas a este clan, en una de las cuales aparece como miembro gestor Edmundo del Castillo, secretario jurídico del gobierno de Álvaro Uribe entre octubre del 2007 y agosto del 2010.

Se trata de la empresa Menugal LLC, constituida el 7 de septiembre del 2005 y cuya representante legal es Paula Galofre, esposa de Manuel Nule.

Junto a Galofre y a Del Castillo aparecen como miembros gestores Rina Mendoza (ex esposa de Miguel Nule) y Viviana Nule (hermana de Miguel).

El objeto de la sociedad, que aún sigue activa, es el de adelantar «cualquier negocio legal». Y le aparecen como domicilios dos direcciones en Bogotá: el apartamento 401 de la calle 72A No. 1-20 y la oficina 503 de la carrera 14 No. 93B-32.

‘Nunca firmé nada’

Al ser consultado sobre su participación en Menugal LLC, Del Castillo le aseguró ayer a EL TIEMPO que no sabe de qué empresa se trata.

No obstante, manifestó que hace más de 10 años es vecino y amigo personal de Paula Galofre quien (en el 2005) le propuso conformar una empresa en EE. UU. para adquirir un apartamento, «pero la propuesta nunca se concretó», aseguró Del Castillo.

Y agregó: «Puede que se trate de eso, pero yo no recuerdo haber firmado nunca un papel al respecto o haber viajado a EE. UU. con ese fin. Voy a preguntarle a Paula de qué se trata». En todo caso, el ex jefe jurídico de Palacio fue enfático en señalar que nunca giró ni recibió un solo centavo.

Cuando se le preguntó por la coincidencia entre su permanencia en los registros de Menugal LLC -2006 y 2007- y sus vínculos con el Invías -entre 2005 y 2006-, en donde los Nule ganaron varios contratos, Del Castillo descartó cualquier relación.

«Tuve un contrato (por 36 millones) para el análisis y el estudio legal de la Fase I del proyecto del túnel de La Línea, pero ese tramo piloto se lo ganó el grupo de los Olarte», explicó.

Y aunque su hermano Gabriel fue contratado posteriormente -entre el 2007 y el 2010- como asesor legal externo del Invías, también en el proyecto del túnel de La Línea, Del Castillo aclaró que esa adjudicación fue hecha por un comité evaluador: «Él no adjudica y ni sé quién se lo ganó».

La construcción del túnel fue entregada, en el 2008, a un consorcio en el que los Nule tenían alguna participación. Pero, tras el escándalo, vendieron su parte del negocio.

Del Castillo también aclaró que -como asesor jurídico del ICBF- no tuvo relación con la adjudicación de la interventoría a la distribución de la bienestarina a un consorcio en el que apareció una firma de los Nule, grupo que presentó varias propuesta para quedarse con ese contrato.

Y manifestó que su hermano Gabriel, hoy asesor jurídico externo del ICBF, le ha dicho que no se sabía que los Nule tenían participación en el consorcio, cuyo contrato fue adjudicado siguiendo procedimientos legales: «Me dijo que se lo ganaron en franca lid».

Al respecto, el ICBF ha manifestado que esa adjudicación tuvo el acompañamiento de la Procuraduría y del Programa de Lucha Contra la Corrupción de la Vicepresidencia. Y sobre el incumplimiento, el instituto dice que ya se tomaron las medidas del caso.

Al cierre de esta edición, EL TIEMPO no había obtenido respuesta de los Nule sobre este caso.

La defensa del abogado Álvaro Dávila

El abogado Álvaro Dávila refutó la versión de Mauricio Galofre, hombre de confianza de los Nule, quien señaló que Dávila exigió una comisión del 8 por ciento a los empresarios por la adjudicación de la malla vial. De ese total, según Galofre, 6 por ciento era para los «hermanos Moreno» y 2, para el Contralor Distrital. Dávila aportó las declaraciones de las uniones temporales adjudicatarias que prueban, a su juicio, que, revisada la contabilidad, no existió ningún cobro de él o de su firma, ni hubo pago por ningún concepto. Mostró la declaración del representante de Grandi Lavori Fincosit Spa, miembro de una de las uniones temporales con los Nule, donde aparece que el bono de éxito fue del 0,45 por ciento, y no del 8 por ciento.

Sobre las estaciones de gasolina, que al parecer serían para la esposa del senador Iván Moreno, hay tres testimonios de los empleados de los Nule a la Procuraduría que, a juicio de Dávila, difieren de lo dicho por Miguel Nule. Uno de ellos, Francisco Gnecco, ex gerente de la concesión Bogotá-Girardot, dijo que Dávila «no tuvo ninguna participación, realmente la idea fue liderada por mí y discutida por los accionistas, pero nunca con participación de Dávila».

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RM