Pese al llamado de paz realizado por la Iglesia mexicana durante estas celebraciones de Semana Santa, la violencia cobró nuevas víctimas en los estados de Tamaulipas y Guerrero, informan hoy medios de prensa.
Según un reporte del diario El Universal, tres autobuses fueron baleados sobre suelo tamaulipeco con saldo de tres pasajeros lesionados, uno de ellos se encuentra en terapia intensiva para su valoración.
La Procuraduría General de Justicia de esa entidad fronteriza informó que el ataque a dos de los ómnibus ocurrió en el kilómetro 82 de la carretera Victoria-Monterrey, en tanto el Gobierno emitió un comunicado para condenar «enérgicamente esta acción de violencia en contra de personas inocentes».
Vale destacar que las agresiones ocurren a un mes de las denuncias que familiares de pasajeros interpusieron ante el Ministerio Público de la ciudad de Reynosa, por la desaparición de autobuses de líneas comerciales a su paso por el municipio de San Fernando.
Tras las quejas, autoridades encontraron varias fosas clandestinas en la periferia de esa localidad, donde hasta el momento se han exhumado 177 cuerpos, cuya identidad aún se desconoce en la mayoría de los casos.
Esta situación provocó que en las últimas semanas, diferentes líneas de ómnibus foráneos suspendieran indefinidamente sus recorridos por las carreteras Matamoros-Victoria y Reynosa-Victoria, precisa el rotativo mexicano.
Mientras, el periódico Milenio reportó el hallazgo de cinco mujeres degolladas en Acapulco, estado de Guerrero, tres de ellas en el interior del salón de belleza Ludwika, las cuales mostraban huellas de violencia física.
De acuerdo con un parte emitido por la Secretaría de Seguridad Pública de ese estado costero, entre las víctimas se encuentra una menor de 14 años, quien apenas llevaba dos días trabajando en el lugar, según declaraciones de la abuela.
Posteriormente, elementos que conforman la «Base Operaciones Mixtas Urbanas» de la ciudad portuaria encontraron, en diferentes puntos, los cadáveres de las otras dos féminas asesinadas, detrás de la Iglesia Sagrado Corazón y dentro de un vehículo Seat Altea color gris, respectivamente.
Las primeras pesquisas arrojan que estas dos jóvenes laboraban también en dicho centro de estética, indica Milenio en su despacho, el cual hace referencia a declaraciones del alcalde de la localidad, Manuel Añorve, quien lamentó los hechos y confió en que las autoridades capturen a los culpables. PL
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