El gobierno boliviano apuesta por el desarrollo de la industria del litio ante la creciente demanda mundial del metal, imprescindible en la fabricación de baterías para vehículos eléctricos.
En ese empeño, el Ejecutivo impulsa proyectos en el salar de Uyuni, departamento andino de Potosí, donde se encuentra la mayor reserva de litio del mundo, lugar que, al decir de especialistas, se convertirá en un gran polo de desarrollo.
Al respecto, el presidente Evo Morales anunció recientemente su decisión de expedir una ley, luego de someterla a referendo, que surta un fondo de dos mil millones de dólares, proveniente de las Reservas Internacionales Netas (RIN), para invertirlo en proyectos nacionales de gran envergadura focalizados en la industrialización.
Señaló que el principal objetivo de ese monto sería impulsar la producción del país, principalmente mediante el desarrollo de las empresas estatales.
Para ello, el mandatario consideró imprescindible consultar al pueblo boliviano sobre la conveniencia o no de destinar ese monto a tales actividades.
De acuerdo con datos oficiales, la política monetaria del gobierno boliviano permitió atesorar 10 mil 600 millones de dólares en las RIN, ocho mil 700 millones más que desde el inicio del primer mandato de Morales en 2006.
La nacionalización en mayo de ese año del gas, el petróleo y la minería estuvieron entre las principales fuentes generadoras de divisas, lo cual permitió engordar las reservas de bolivianas. PL
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